Ante la intensificación de la violencia en el mundo, el Papa León XIV pide retomar el diálogo para encontrar una solución pacífica para todas las partes
Al abandonar Castel Gandolfo el 24 de marzo de 2026, León XIV volvió a instar a un alto el fuego —sin nombrar directamente a ningún país— mientras continuaban los bombardeos en Oriente Medio y Ucrania. Rompiendo con la discreción que había mantenido en las últimas semanas tras su día libre, hizo un llamamiento a los líderes mundiales para que encontraran una solución.
"Quiero reiterar mi llamado a un alto el fuego", declaró espontáneamente el pontífice peruano-estadounidense ante las cámaras de televisión que lo esperaban, como cada martes, frente a su residencia en Castel Gandolfo, al sureste de Roma. El Papa reiteró su invitación a "trabajar por la paz, no con armas, sino con diálogo, buscando verdaderamente una solución para todos".












