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Promover la paz en nuestro entorno es congruencia cristiana

3 min de lectura
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Crédito: Darkroom Graphic

Vivimos tiempos difíciles en los que la violencia se respira en nuestro entorno, por eso es urgente promover la paz con nuestro ejemplo durante toda la vida

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El ser humano es complejo. Nace con inteligencia y debe aprender a dominar sus instintos para convivir en armonía con las demás personas, por eso, cuando se enfrenta con la violencia le cuesta mucho promover la paz debido a su deseo de venganza.

La violencia antigua

Cuando damos una hojeada al Antiguo Testamento descubrimos que las antiguas civilizaciones peleaban para conquistar territorios, dominar pueblos y conseguir el poder. Por eso, el pueblo de Israel tuvo que enfrentarse a otras naciones para alcanzar la Tierra Prometida, combatiendo encarnizadamente contra sus enemigos. Pero Dios siempre protegió a su pueblo porque de él nacería el Salvador.

Nos cuesta entender la barbarie y la violencia que leemos en la Biblia, pero los hombres aún no habían sido rescatados por Cristo, por eso aún estaban sufriendo las terribles consecuencias del pecado original.

Por eso, cuando llegamos al Nuevo Testamento y encontramos a Jesús predicando el amor, nos damos cuenta de que todo lo anterior había sido la preparación para que el mundo conociera al Redentor y se despojara del "hombre viejo" (cfr. Ef 4, 22) como lo describe san Pablo.

Promover la paz

Así es que, cuando Jesús habla de amarnos los unos a los otros, de poner la otra mejilla, de amar hasta dar la vida, de seguirlo sin voltear a ver hacia atrás, entendemos que la vida del cristiano debe ser idéntica a la de su Señor y actuar como Él, siendo mansos y humildes de corazón (cfr. Mt 11, 29).

Nos corresponde promover la paz con nuestra vida, nuestras actitudes deben corresponder con las del Señor Jesús que dijo:

"Les dejo la paz, les doy mi paz, pero no como la da el mundo. ¡No se inquieten ni teman!"

Se trata de ser valientes para hablar de Él y predicar la verdad, de enfrentar persecución y burlas por defender la fe. Porque la paz que da Jesús es la que corresponde al que lo ama y desprecia la aceptación del mundo. La paz que da Cristo es la de hacer su voluntad, por eso es signo de contradicción (cfr. Lc 2, 34)

Pidamos al Señor que ayude a dar testimonio de congruencia con nuestra fe cristiana para que podamos promover con nuestra vida la paz que Él quiere regalarnos.