separateurCreated with Sketch.

Los santos y las flores: una primavera con sentido

flores primavera santos
whatsappfacebooktwitter-xemailnative
Majo Frias - publicado el 23/03/26
whatsappfacebooktwitter-xemailnative
"La naturaleza es el lenguaje de Dios, donde podemos escuchar su voz y su amor", decía san Francisco de Asís. Estos tres santos nos ayudarán a encontrar, en los colores de la primavera, un signo de la presencia de Dios

Entramos oficialmente en la primavera, un tiempo de “renovación, expectativa confiada y esperanza”, según Pío XII. Esta estación -marcada por el regreso de la calidez, la luz y los colores de la naturaleza- frecuentemente nos remite al renacer, la alegría y la calma; no por nada Pablo VI comparó la fe con un árbol en primavera por dar siempre: "nuevas flores, nuevos frutos” y ser “una vitalidad inagotable" y "una belleza". 

A lo largo de la historia, los santos han encontrado gran inspiración en la naturaleza floreciente para transmitir el mensaje del Evangelio. En este artículo repasamos algunas de las lecciones que nos ayudarán, no solo a abrir los ojos y contemplar la belleza de la creación de Dios; sino a encontrar en ello un camino hacia Dios.

Teresita Las gracias y el cuidado de Dios

St. Therese of Lisieux against purple flowers

En Historia de un Alma, Teresa de Lisieux narra cómo, a través de la contemplación de la naturaleza -pero sobre todo en la pequeñez de ciertas flores-, comprendió que cada alma es igualmente cuidada por Dios y recibe las gracias que Él ha querido conferir.

Teresita confiesa que, durante largo tiempo, se preguntó por qué Dios parecía tener preferencias por algunos santos, a quienes otorga signos extraordinarios; mientras que otras personas morían sin siquiera conocerlo. 

La pequeña flor escribe entonces: “Puso ante mis ojos el libro de la naturaleza y comprendí que todas las flores que Él ha creado son hermosas, y que el esplendor de la rosa y la blancura del lirio no le quitan a la humilde violeta su perfume ni a la margarita su encantadora sencillez... Comprendí que si todas las flores quisieran ser rosas, la naturaleza perdería su gala primaveral y los campos ya no se verían esmaltados de florecillas…”

Entiende entonces que eso mismo sucede “en el mundo de las almas, que es el jardín de Jesús”.

“El ha querido crear grandes santos, que pueden compararse a los lirios y a las rosas; pero ha creado también otros más pequeños, y éstos han de conformarse con ser margaritas o violetas destinadas a recrear los ojos de Dios cuando mira a sus pies. La perfección consiste en hacer su voluntad, en ser lo que Él quiere que seamos…”

Teresa concluye: “Así como el sol ilumina a la vez a los cedros y a cada florecilla, como si sólo ella existiese en la tierra, del mismo modo se ocupa también Nuestro Señor de cada alma personalmente, como si no hubiera más que ella”.

ChampagnatLas violetas de la virtud

violetas san marcelino champagnat las flores y los santos

San Marcelino Champagnat recurrió a una pequeña flor silvestre que es bastante popular en los campos de Francia para explicar las virtudes: la violeta.

Esta flor inspiró al santo de familia campesina por su sencillez y pequeño tamaño. Las equiparó con las virtudes porque, aunque a simple vista pueden pasar desapercibidas -perdidas en el verdor del campo- una vez que se miran se puede admirar que cada una tiene su propia belleza, integridad y distintivo; y aunque son tan discretas, cambian por completo el paisaje.

Al fundar a los Hermanos Maristas, utilizó esta flor para explicar la esencia de la espiritualidad Marista. Con tres violetas, plasmó las tres virtudes angulares de su carisma: modestia, humildad y sencillez.

Juan Pablo IILa muerte no es el fin

En 1997, san Juan Pablo II habló sobre cómo festejar la Pascua en primavera nos recuerda que la muerte no tiene la última palabra. 

“La primavera es la época en que la naturaleza resurge tras la ‘muerte’ del invierno. La solemnidad de la Pascua coincide con la primavera cada año, recordándonos la resurrección de Cristo. Con su resurrección, demostró que la muerte no tiene poder absoluto ni definitivo. Venció a la muerte y reveló la vida”.

Donde parecía que solo había frío y hostilidad, volvió a salir el sol, trayendo verdor a los árboles y campos. Asimismo, Dios devuelve la vida a quienes creen en Él y les otorga la oportunidad de comenzar de nuevo.

Con estas palabras, los santos nos recuerdan que la naturaleza puede ser un medio para encontrar a Dios; y qué mejor momento que la primavera, cuya belleza no es sino un débil reflejo de la inmensa belleza de su Creador.

Descubre 15 flores y su simbología cristiana:

¿Te ha gustado leer este artículo? ¿Deseas leer más?

Recibe Aleteia cada día.