Una imponente estatua de Cristo se levanta en tierra marcada por la crisis, recordando que la fe sigue siendo luz incluso en los momentos más oscuros
En el Líbano, un país herido por crisis económicas, tensiones políticas y sufrimiento social, surge un signo visible de esperanza: una monumental estatua de Cristo. Más que una obra artística, se trata de un mensaje espiritual: incluso en medio del dolor, Dios no abandona a su pueblo.












