La visita del monarca a una de las basílicas más emblemáticas del cristianismo resalta la importancia del diálogo entre fe, historia y liderazgo público
El rey Felipe VI fue recibido con una cálida bienvenida por los canónigos de la Basílica de Santa María la Mayor, uno de los templos más importantes de la cristiandad en Roma. Más allá de un acto protocolario, la visita se convierte en un signo de respeto por la tradición cristiana y un recordatorio del vínculo entre la fe y la vida pública.











