Ir al contenido principal

Para la Sagrada Familia, Béatrice Bizot esculpe un san Roque

4 min de lectura
La sculptrice Béatrice Bizot finalise son saint Roch pour la Sagrada Familia.

Crédito: Béatrice Bizot

La sculptrice Béatrice Bizot finalise son saint Roch pour la Sagrada Familia.

Béatrice Bizot, escultora francesa afincada en Cataluña, de 60 años, terminó a principios de marzo una obra de gran envergadura: una estatua de san Roque destinada a la Sagrada Familia. A través de este proyecto, ofrece una visión universal del santo peregrino, símbolo de compasión y humanidad

Compartir en :

Establecida en Cataluña desde hace más de veinte años, Béatrice Bizot, de 60 años, firma a principios de este año 2026 la estatua de San Roque que pronto adornará la capilla de la fachada norte de la Sagrada Familia, en Barcelona. Francesa, nacida en Italia, esta escultora ha vivido en varios continentes: Italia, Australia, Estados Unidos, Francia, España… "He pasado más de cuarenta años en el extranjero", confiesa. Tras estudiar en Milán y realizar un aprendizaje con un escultor en Estados Unidos, echa raíces y forja su identidad artística en Cataluña, sin perder por ello su inspiración cosmopolita.

Una escultura en La Sagrada Familia

Béatrice Bizot, sculptrice d'un saint Roch pour la Sagrada Familia.

Es la famosa basílica de Barcelona, en construcción desde 1882, la que se lo propone: "Me han ofrecido participar en un concurso para la realización de una estatua de san Roque, junto con una decena de escultores". Un proceso riguroso, marcado por varias etapas: maquetas, textos explicativos, respeto de los atributos obligatorios como el perro, el bastón y las conchas del Camino de Santiago, pero con libertad de interpretación en cuanto a la postura y la expresión.

Béatrice Bizot imagina a un San Roque arrodillado, en una actitud de atención y benevolencia: "Quería que estuviera cerca de los transeúntes, a imagen de su vida: cuidando a los enfermos, humilde, universal". La tecnología fusiona los elementos esculpidos a tamaño real; el tallado de la piedra se realiza en un taller al norte de Barcelona, y luego viene el trabajo a mano: "Es ahí donde surge la magia, donde aparece la piel de la estatua, donde los detalles cobran vida".

Una escultura "que da la bienvenida"

La estatua se instalará en la fachada norte, sobre la puerta de la capilla de la Asunción, dedicada a María y actualmente en construcción. San Roque será el santo de la basílica más cercano a la calle. Algo poco habitual: las esculturas de esta capilla se han encargado a tres mujeres artistas, entre ellas Béatrice, junto a dos catalanas. "Es una bonita sorpresa y un honor", destaca. San Roque estará acompañado por San José Oriol, sacerdote catalán del siglo XVII: ambos velarán por los transeúntes, muy cerca de la calle.

Para Béatrice Bizot, la figura de San Roque encarna el vínculo entre lo humano y lo divino. Nacido en Montpellier, peregrino por caminos marcados por la peste, es el santo de la compasión. Cuida a los enfermos en cada ciudad por la que pasa y acaba muriendo en prisión: "He querido reflejar en su mirada su actitud generosa".

Católica, Béatrice Bizot desea ante todo explorar la humanidad de San Roque, la universalidad de su bondad: "He liberado una de sus manos, que habitualmente sostiene el bastón del peregrino. Su mano se extiende así hacia la gente. No pide, acoge".

"Una obra viva"

Béatrice Bizot, sculptrice d'un saint Roch pour la Sagrada Familia.

Béatrice Bizot no olvida la emoción que sintió en su primera visita, hace treinta años, cuando la basílica aún no tenía techo: "Fue mágico ver esa obra, sin imaginar que algún día contribuiría a ella. Elogia el compromiso de Antonio Gaudí, arquitecto español de genio, "hombre sencillo y ascético, dedicado en cuerpo y alma a su obra", y la grandeza de esta aventura colectiva: "Cada artesano, cada cantero, aporta su granito de arena a algo muy grande".

La Sagrada Familia, cuya construcción comenzó en 1882, sigue siendo una obra en curso. Se prevé que la capilla de la Asunción esté terminada en 2026, pero el conjunto de la basílica no estará terminado hasta dentro de varios años. La inauguración de la capilla, la visita de León XIV a España y el centenario de la muerte de Gaudí en junio de 2026 marcarán el ritmo de las próximas etapas. La estatua de San Roque, ya terminada, espera ser instalada en las próximas semanas.

Para Béatrice Bizot, esta aventura es una oportunidad única para transmitir, a través de la piedra, una visión de la humanidad abierta y orientada hacia lo divino: "La espiritualidad de cada uno es íntima, pero hay un deseo de hacer el bien en todos los que trabajan en la Sagrada Familia. Eso es lo que hace que este lugar sea único en el mundo".