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10 cosas que podemos conocer sobre san José en la Biblia

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Luis Carlos Frías - publicado el 18/03/26
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En las sagradas escrituras leemos poco sobre san José; pero eso poco es muy iluminador

A san José se le conoce popularmente como “padre del silencio” ya que no existe una sola palabra de él en la Sagrada Escritura; sin embargo, la Biblia lo cita en varias ocasiones –aunque pocas y de manera breve–. Estas menciones son altamente significativas, al punto que nos permiten acercarnos con seguridad a su persona, amarle y tomarle como modelo e intercesor.

1Fue un humilde carpintero

“¿No es éste el hijo del carpintero?” (Mt 13,55).

Este noble oficio le permitió la manutención de su familia santa, lo cual señala, además, su nobleza de corazón y sentido de responsabilidad.

SAINT JOSEPH

2Estuvo desposado con María

“El nacimiento de Jesús, Mesías, sucedió así: su madre, María, estaba comprometida con José (...)” (Mt 1,18).

“El sexto mes envió Dios al ángel Gabriel a una ciudad de Galilea llamada Nazaret, a una virgen prometida a un hombre llamado José, de la familia de David; la  virgen se llamaba María” (Lc 1,26-27).

3Fue un hombre justo

“José, su esposo, que era un hombre justo y no quería denunciarla públicamente, pensó abandonarla en secreto” (Mt 1,19).

Esta virtud no florece de manera aislada, sino que es signo y cumbre de toda una vida virtuosa.

4Fue observante de la ley

“Al octavo día, al tiempo de circuncidarlo, le pusieron por nombre Jesús (...) Y, cuando llegó el día de su purificación, de acuerdo con la ley de Moisés, lo llevaron a Jerusalén para presentárselo al Señor, como manda la ley del Señor: Todo primogénito varón será consagrado al Señor; además ofrecieron el sacrificio que manda la ley del Señor: un par de tórtolas o dos pichones (...) Cuando los padres introducían al niño Jesús para cumplir con él lo mandado en la ley, Simeón lo tomó en brazos y bendijo a Dios (...) Cumplidos todos los preceptos de la ley del Señor, se volvieron a Galilea, a su ciudad de Nazaret” (Cf. Lc 2,21-39).

5Fue un hombre de oración

Por ello tuvo la sensibilidad y atención para escuchar la voz de Dios, recibida en sueños; y fue fiel, dócil y rápido en cumplir la voluntad divina.

Primer sueño. “No temas aceptar a María, tu mujer, porque lo engendrado en ella proviene del Espíritu Santo. Dará a luz un hijo, y tú le pondrás por nombre Jesús, porque él salvará a su pueblo de sus pecados” (Mt 1,20-21). “Cuando José despertó del sueño, hizo lo que el ángel del Señor le había mandado” (Mt 1,24).

Segundo sueño. “Levántate, toma contigo al niño y a su madre, y huye a Egipto; quédate allí hasta que te diga, porque Herodes va a buscar al niño para matarlo” (Mt 2,13). “Se levantó, tomó de noche al niño y a su madre, y se fue a Egipto, donde estuvo hasta la muerte de Herodes” (Mt 2,14-15).

Tercer sueño. “Levántate, toma al niño y a su madre y regresa a Israel, pues han muerto los que atentaban contra la vida del niño” (Mt 2,19-20). “Se levantó, tomó al niño y a su madre y entró en la tierra de Israel” (Mt 2,21).

Cuarto sueño. “(...) al enterarse de que Arquelao reinaba en Judea en lugar de su padre Herodes, tuvo miedo de ir allí y, avisado en sueños, se retiró a la región de Galilea y se fue a vivir a un pueblo llamado Nazaret” (Mt 2,22-23).

6Fue descendiente de David

Según la promesa hecha a David por el profeta Natán (cf. 2 Sam 7) de esa raíz debía brotar Jesús.

“(...) Jacob engendró a José, esposo de María, de la que nació Jesús, llamado el Mesías” (Mt 1,16). 

7Asumió la paternidad legal de Jesús

Esto sucedió al darle el nombre que le reveló el ángel. Y con el nombre, según la cultura judía, también asumió la responsabilidad y autoridad sobre Él.

“Dará a luz un hijo, a quien llamarás Jesús, porque él salvará a su pueblo de sus pecados” (Mt 1,21).

8dedicado y delicado

Fue un hombre dedicado y delicado en el cuidado de su virgen esposa y de su Divino Hijo; es decir, fue un buen esposo y un buen padre. 

Los cuatro sueños y su respuesta inmediata dan cuenta, sobradamente, del celo por su familia santa (Cf. Mt 1,20-24; 2, 14-23). Gracias a él, la santísima Virgen y nuestro Señor Jesucristo, estuvieron seguros y a salvo.

Buscó un lugar digno para que su esposa diera a luz, pero al no encontrar sitio disponible, preparó el lugar del nacimiento en un humilde portal (Cf. Lc 2, 6-7).

Durante una peregrinación a Jerusalén, José y María perdieron a Jesús, que tenía doce años. Lo buscaron angustiados y lo encontraron en el templo mientras discutía con los doctores de la ley (Cf. Lc 2,41-50).

Cuando Jesús oraba a su Padre, lo hacía de manera muy íntima y cariñosa; y así nos enseñó a hacerlo en el Padrenuestro. Si el trato con san José hubiera sido áspero, psicológicamente se vería reflejado en una toma de distancia con la figura paterna (Cf. Mt 6, 9-13; Lc 11, 2-4). Esto mismo lo vemos claro en la parábola del Padre misericordioso (Cf. Lc 15,11-32).

9testigo

Jesus Presented at the Temple

Fue testigo de las primeras revelaciones acerca de la Divinidad de su Hijo

Adoración de los pastores: “Fueron rápidamente y encontraron a María, a José y al niño acostado en el pesebre. Al verlo, les contaron lo que les habían dicho del niño. Y todos los que lo oyeron se asombraban de lo que contaban los pastores” (Cf. Lc 2,8-20).

Adoración de los Magos: “Entraron en la casa, vieron al niño con su Madre, María, y postrándose lo adoraron; abrieron sus tesoros y le ofrecieron como regalos: oro, incienso y mirra” (Cf. Mt 2, 1-12).

Profecía de Simeón y alabanza de Ana: “Ahora, Señor, según tu palabra, puedes dejar que tu sirviente muera en paz porque mis ojos han visto a tu salvación, la que has dispuesto ante todos los pueblos como luz para iluminar a los paganos y como gloria de tu pueblo Israel (...) Se presentó en aquel momento, dando gracias a Dios y hablando del niño a cuantos esperaban la liberación de Jerusalén” (Cf. Lc 2, 25-38).

10Aceptó con obediencia

Aceptó emigrar de su tierra y vivir como extranjero, en Egipto, a fin de proteger a su familia 

“Se levantó, todavía de noche, tomó al niño y a su madre y partió hacia Egipto, donde residió hasta la muerte de Herodes” (Mt 2, 14-15).

Estas 10 citas bíblicas permiten entender la razón de su cuatro grandes patronazgos:

  • Patrono de toda la Iglesia (Beato Pío IX,  8 diciembre 1870)
  • Patrono de los trabajadores (Pío XII, 1 mayo 1955)
  • Custodio del Redentor (San Juan Pablo II, 15 agosto 1989)
  • Patrono de la buena muerte (Catecismo de la Iglesia Católica, n. 1014)

Por todo ello, con fe encendida, no dudemos en clamar su patrocinio: ¡Padre San José, ruega por nosotros! ¡Amén!

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