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Dos sacerdotes dieron su vida salvando a monaguillos

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Praying,Priest

Crédito: Shutterstock

młody ksiądz

Dos sacerdotes católicos murieron en Ecuador mientras rescataban a monaguillos durante un retiro espiritual

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La tragedia ocurrió el viernes 13 de marzo en la localidad costera de Playas, en la provincia de Guayas, donde un grupo de jóvenes monaguillos participaba en un retiro de un día.

Según informes locales, dos muchachos entraron al mar, pero las fuertes olas los arrastraron rápidamente hacia aguas más profundas. Al ver el peligro, los sacerdotes que los acompañaban, el padre Alfonso Avilés y el padre Pedro Anzoátegui, acudieron de inmediato en su ayuda. Los sacerdotes lograron sacar a los muchachos del agua, pero la fuerte corriente los arrastró a ellos también.

El cuerpo del padre Alfonso Avilés, natural de Murcia, España, y párroco de la iglesia de San Alberto Magno en la diócesis de Daule, fue hallado poco después del incidente. Horas más tarde, se confirmó también el fallecimiento del padre Pedro Anzoátegui, sacerdote adscrito a la diócesis de San Jacinto. Los monaguillos rescatados se encuentran a salvo y han regresado a sus hogares.

El fallecimiento de los sacerdotes ha conmovido profundamente a la Iglesia local y a los fieles. Las diócesis de Daule y San Jacinto expresaron su profunda tristeza por la pérdida de los sacerdotes, a la vez que manifestaron su gratitud por sus vidas y su ministerio. En sus comunicados, destacaron que dedicaron sus vidas al servicio de los demás hasta el último momento.

P. Alfonso Avilés y el P. Pedro Anzoátegui

El padre Alfonso Avilés nació en España en 1966 y fue ordenado sacerdote en 1990. Durante sus más de tres décadas de ministerio sacerdotal, se dedicó a la pastoral familiar, la catequesis y la formación de acólitos. Durante nueve años, sirvió en la parroquia de San Alberto Magno, donde se destacó por su cercanía a los fieles y su participación en la vida comunitaria.

El padre Pedro Anzoátegui nació en 1982 y fue ordenado sacerdote en 2010 en la Catedral de Guayaquil. Prestó sus servicios, entre otros, en la parroquia de Santa Cruz de Durán, acompañando a los fieles y a los jóvenes en su vida espiritual.