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Crucifijo español misterioso vinculado al rival de Bernini

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Daniel Esparza - publicado el 17/03/26
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Las investigaciones sugieren que el venerado Cristo de Alcantarilla podría ser obra de Alessandro Algardi, un importante escultor del barroco romano

Un crucifijo centenario venerado en el sureste de España podría ser obra de uno de los grandes escultores del Barroco romano, según un estudio artístico reciente. La escultura, conocida como el  Cristo del Consuelo de Alcantarilla, ubicada en la localidad de Alcantarilla, en la región de Murcia, ha sido atribuida con "total certeza" al maestro italiano Alessandro Algardi.

Según informa Victoria Montaner Campos, la atribución surge de una detallada investigación del escultor español Pablo Corbalán García, quien presentó sus hallazgos en el Centro Cultural Infanta Elena de Alcantarilla a petición de la Hermandad del Cristo del Consuelo de Alcantarilla.

Durante siglos, los orígenes de la escultura del siglo XVII permanecieron inciertos.

Sin embargo, la investigación de Corbalán sostiene que la obra puede vincularse firmemente con Algardi, una figura destacada de la escultura barroca y uno de los principales rivales artísticos de Gian Lorenzo Bernini.

Un maestro barroco vinculado al Vaticano

Nacido en Bolonia en 1595, Algardi desarrolló una importante carrera en Roma, realizando obras de gran relevancia para iglesias y patronos papales. Entre sus encargos más destacados se encuentra la tumba del Papa León XI en la Basílica de San Pedro. También esculpió la monumental estatua de Felipe Neri en la iglesia romana de Santa María en Vallicella, así como la impactante Decapitación de San Pablo en Bolonia.

Según el estudio presentado por Corbalán, el crucifijo de Alcantarilla probablemente data de la etapa final de la vida de Algardi, entre 1641 y su muerte en 1654.

Un argumento clave es el sorprendente parecido entre la escultura española y otro crucifijo atribuido a Algardi y conservado en el Instituto de Arte de Chicago, datado alrededor de 1646.

Huellas de la mano del artista

Corbalán explicó que la escultura parece contener marcas físicas dejadas por el escultor durante su creación. La obra también muestra evidencia de la técnica conocida como ormolú, en la que se aplicaba una mezcla de oro de alto quilate y mercurio al bronce antes de retirar el mercurio, dejando una fina capa dorada.

Estos detalles técnicos, junto con las comparaciones estilísticas, respaldan la atribución al artista boloñés. Tras el anuncio, se encargó al historiador Alejo García Almagro que investigara cómo pudo haber llegado la escultura a Alcantarilla , un misterio que aún no tiene una respuesta definitiva.

Una imagen devocional con una tradición viva

Más allá de su importancia artística, la escultura tiene un profundo significado devocional para la comunidad local. La figura de Cristo, antes conocida como el Cristo de las Penas, ha estado asociada durante mucho tiempo con supuestos milagros y actos de devoción locales. Una tradición relata la experiencia extática de Piedad de la Cruz, quien, según se dice, levitó mientras oraba ante la imagen.

Actualmente, el crucifijo se conserva en la capilla del cementerio municipal. Durante la Semana Santa, se traslada al centro de Alcantarilla para las misas, el Vía Crucis y la procesión del Jueves Santo.

Si los expertos confirman la atribución, la escultura ostentaría una distinción única: se convertiría en la única escultura sagrada de Algardi llevada en procesión en cualquier parte del mundo.

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