El Ministerio de Relaciones Exteriores de Cuba anunció el 12 de marzo de 2026 la liberación de 51 prisioneros, "en un espíritu de buena voluntad y en el marco de las estrechas y fluidas relaciones entre el Estado cubano y el Vaticano". Este viernes, el director de la Oficina de Prensa de la Santa Sede confirmó estas conversaciones, que se producen en medio de una intensa presión estadounidense sobre el régimen comunista en el poder en La Habana.
"Esta decisión soberana es una práctica común en nuestro sistema de justicia penal y forma parte de la trayectoria humanitaria de la Revolución", declaró el gobierno cubano, añadiendo que cerca de 20.000 personas se han beneficiado de indultos y reducciones de penas desde 2010. No se ha revelado la identidad de estos 51 presos, ni la naturaleza de los delitos de los que se les acusaba.
Este anuncio "coincide esta vez con la proximidad de las celebraciones religiosas de la Semana Santa", se señaló. Las autoridades cubanas indicaron que "históricamente se ha mantenido comunicación" con el Vaticano "en relación con los procesos de revisión y liberación de los detenidos".
Al ser interrogado por periodistas, el director de la Oficina de Prensa de la Santa Sede, Matteo Bruni, confirmó que "recientemente se han mantenido conversaciones sobre la liberación de prisioneros". El 28 de febrero, el Papa León XIV recibió en el Vaticano al ministro de Relaciones Exteriores cubano, Bruno Rodríguez Parrilla, quien se encontraba allí como enviado especial del presidente Miguel Díaz-Canel.
Abiertamente amenazado con una intervención militar estadounidense, el régimen cubano busca romper su aislamiento internacional y la crisis económica que lo azota, especialmente desde la detención del presidente venezolano Nicolás Maduro en enero pasado. La interrupción de los envíos de petróleo venezolano está provocando una grave escasez en la isla. Esta crisis llevó a los obispos cubanos a cancelar su visita ad limina a Roma, prevista para el mes pasado.
Estados Unidos y Cuba: Entre la Guerra Fría y la política de apaciguamiento
Durante el Ángelus del 1 de febrero de 2026, el Papa León XIV expresó su profunda preocupación por la escalada de tensiones entre Cuba y Estados Unidos. Hizo un llamado a los líderes de ambos países para que eviten cualquier acción que pueda aumentar el sufrimiento del amado pueblo cubano.
La relación entre Cuba y Estados Unidos ha sido tradicionalmente un tema central de la diplomacia de la Santa Sede. Durante su histórica visita a la isla en enero de 1998, cuando estaba bajo el régimen de Fidel Castro, Juan Pablo II pidió el levantamiento del embargo estadounidense. Benedicto XVI reiteró este llamamiento durante su propia visita en 2012.
En diciembre de 2014, gracias a la mediación de la Santa Sede, Cuba y Estados Unidos, bajo la presidencia de Barack Obama, restablecieron relaciones diplomáticas. Posteriormente, el líder cubano Raúl Castro recibió al Papa Francisco en la isla en dos ocasiones: en septiembre de 2015 para su visita pastoral, justo antes de su viaje a Estados Unidos, y luego el 12 de febrero de 2016, para su encuentro con el Patriarca de Moscú.
Raúl Castro, quien fue ministro de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Cuba entre 1959 y 2008, es uno de los últimos protagonistas supervivientes de la Guerra Fría. A sus casi 95 años, ya no es jefe de Estado, pero sigue siendo una figura prominente e influyente en la vida política de la isla, y parece estar impulsando el diálogo con Washington.
Según algunos medios de comunicación, su propio hijo, Raúl Guillermo Rodríguez Castro, participa en conversaciones directas con el secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio. El presidente Miguel Díaz-Canel confirmó el 13 de marzo que el régimen había iniciado negociaciones con Estados Unidos. En una declaración televisada, indicó que "factores internacionales habían facilitado las conversaciones", sin ofrecer más detalles.











