Médicos, enfermeras, camilleros, paramédicos, personal administrativo y de limpieza en hospitales: todos comparten una misión silenciosa y decisiva. La Iglesia les propone un patrono que conoció el dolor desde dentro y lo convirtió en caridad organizada: San Juan de Dios. Su vida sigue inspirando hoy a quienes sirven en el sector salud.
El santo que transformó el cuidado de los enfermos en una vocación de misericordia









