El papa León XIV animó a una parroquia de un barrio de Roma afectado por la delincuencia a seguir adelante con confianza y "sin querer controlarlo todo".
"Es precisamente ante el misterio del mal donde debemos dar testimonio de nuestra identidad cristiana", declaró el papa León XIV durante una misa celebrada en un barrio popular del este de Roma, el 1 de marzo de 2026. Ante una comunidad que se enfrenta a la violencia y la droga, el pontífice la animó a vivir su fe sin miedo y "sin querer controlarlo todo".
El pontífice, que visita una parroquia romana cada domingo durante la Cuaresma, acudió esta tarde a la parroquia de la Ascensión de Nuestro Señor Jesucristo, situada en el este de la capital. Administrada por una comunidad de sacerdotes dehonianos, da servicio al barrio popular de Quarticciolo, marcado por problemas de tráfico de drogas y delincuencia.







