En una extensa carta publicada en diferentes idiomas, la Fraternidad de San Pio X rechazó el diálogo doctrinal propuesto por el Vaticano y aseguró que mantendrá su plan de consagrar a nuevos obispos
Una semana después de su reunión con el Dicasterio para la Doctrina de la Fe (DDF), la Fraternidad San Pío X (FSSPX) envió su respuesta a Roma: en una carta publicada el 19 de febrero de 2026, la organización tradicionalista rechazó el diálogo doctrinal propuesto, alegando la imposibilidad de alcanzar un acuerdo común. Anunció que mantendría su plan de consagrar nuevos obispos sin mandato papal. Argumentó que esta acción conduciría a un cisma, como ocurrió en 1988. El Vaticano, que había impuesto la suspensión de este proyecto como condición previa para las conversaciones, aún no ha reaccionado a esta noticia.
El 12 de febrero, el Prefecto del Dicasterio para el Diálogo (DDF), el cardenal argentino Víctor Fernández, propuso un diálogo a los lefebvrianos para evaluar si se cumplían los requisitos mínimos para su plena reintegración a la Iglesia Católica. En una extensa carta publicada en varios idiomas, el Superior General Davide Pagliarani declaró, tras consultar con el Consejo de la Fraternidad San Pío X (FSSPX), que no podía aceptar, "por honestidad intelectual y fidelidad sacerdotal, ante Dios y ante las almas, la perspectiva y los objetivos en nombre de los cuales el Dicasterio propone la reanudación del diálogo en la situación actual".











