Continuando su catequesis sobre el Concilio Vaticano II, el Papa explicó qué significa el "misterio" de la iglesia, citando la Constitución Apostólica Lumen Gentium
Cristo "derribó el muro que separaba a los individuos y a los grupos sociales", explicó León XIV durante la audiencia general del 18 de febrero de 2026, Miércoles de Ceniza. El Papa continuó su serie de catequesis sobre el Concilio Vaticano II, centrándose en la Constitución Apostólica Lumen Gentium, aprobada el 12 de noviembre de 1964 por Pablo VI. Por primera vez ese año, la audiencia se celebró al aire libre, en la Plaza de San Pedro, ante miles de fieles entusiastas.
Tras tomarse un tiempo para mezclarse con la multitud en el papamóvil, el Papa abrazó a muchos niños y saludó cálidamente a los fieles en Chicago, su ciudad natal. Luego continuó su catequesis, centrándose en el significado de la palabra "misterio" tal como aparece en esta Constitución del Concilio Vaticano II.
León XIV explicó que al utilizar este término, los padres conciliares no querían decir que "la Iglesia sea algo oscuro o incomprensible", sino expresar exactamente lo contrario: "En efecto, cuando san Pablo usa esta palabra, especialmente en la Carta a los Efesios, quiere designar una realidad que antes estaba oculta y ahora ha sido revelada", precisó.
El plan de Dios es, en efecto, unir a "todas las criaturas mediante la acción reconciliadora de Jesucristo, realizada en su muerte en la cruz". Este proceso se experimenta primero en la asamblea reunida para la celebración litúrgica: allí, las diferencias se relativizan, porque lo que importa es estar juntos.
La Misa es, pues, "la manifestación de lo que Dios ha querido realizar para toda la humanidad y se manifiesta en experiencias locales, que gradualmente se extienden a todos los seres humanos e incluso al cosmos". De hecho, la acción del Espíritu Santo permite a Cristo superar "las fuerzas de la división y al mismo Divisor", enfatizó el Papa.
La razón de ser de la Iglesia es reconciliar a la humanidad
Desde esta perspectiva, la Iglesia es un instrumento para la unidad de la humanidad. "Es a través de la Iglesia que Dios logra su propósito de unir a los hombres consigo y congregarlos", explicó León XIV. En la perspectiva del Concilio Vaticano, la Iglesia se ve así misma "como una presencia santificadora en medio de una humanidad aún fragmentada" y, por lo tanto, representa un "signo eficaz de unidad y reconciliación entre los pueblos".
En su saludo a los peregrinos italianos en este día de inicio de la Cuaresma, el Papa invitó a los fieles a "vivir este tiempo litúrgico con un intenso espíritu de oración para llegar, renovados interiormente, a la celebración del gran misterio de la Pascua de Cristo, suprema revelación del amor misericordioso de Dios".
Al inicio de la Cuaresma, las audiencias públicas del Papa se suspenderán la próxima semana debido al retiro espiritual de la Curia Romana. Por lo tanto, no habrá audiencia general el miércoles 25 de febrero.