Con solo 14 años, Joselito se convirtió en uno de los mártires más jóvenes de la Cristiada en México y en un referente de valentía para las nuevas generaciones
En plena persecución religiosa en México, un adolescente dio testimonio de una fe inquebrantable. Se llamaba José Sánchez del Río, pero todos lo conocían como Joselito. Su martirio, ocurrido en 1928, lo convirtió en un símbolo de fidelidad a Cristo y en un modelo de fortaleza para los jóvenes de hoy.











