CUARESMA 2026
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El 29 de enero 2026, el presidente de los Estados Unidos, Donald J. Trump, firmó una Orden ejecutiva mediante la cual declara una emergencia nacional por la que impone aranceles a productos de países que venden o suministran, directa o indirectamente, petróleo a Cuba. A decir del presidente Trump, esta medida "(...) protege la seguridad nacional de Estados Unidos y su política exterior de las acciones y políticas malignas del régimen cubano". ¿Cómo puede leerse esta coyuntura política desde la Doctrina Social de la Iglesia?
¿Por qué es tan importante el petróleo?
El petróleo es fundamental para la vida económica a nivel global. Es materia prima para la producción de combustibles (principalmente gasolinas, diesel y turbosina), plásticos, lubricantes (aceites y grasas), materiales sintéticos (telas, acrílico, etc.), asfalto, y miles de productos químicos (detergentes, fertilizantes, solventes, pinturas, insecticidas, perfumes, vitaminas, cosméticos, entre muchos otros).
También es materia prima para la producción de gas LP, el cual se utiliza en innumerables industrias, vehículos y para servicio doméstico. Además, está vinculado a la producción de energía eléctrica en las plantas generadoras que usan combustóleo (producto residual de la refinación del petróleo) para generar el vapor que da movimiento a las plantas generadoras.
Aunque el uso del petróleo como energético tiende a disminuir a nivel global, debido al mayor uso de otras fuentes de energía no fósiles (nuclear, solar, hidráulica, eólica), estamos muy lejos de desechar su uso, principalmente en países sub-desarrollados.
Por lo que respecta a la industria petroquímica, no sólo continúa vigente, sino creciente en todo el mundo ya que los desarrollos de productos tecnológicos utilizan productos derivados del petróleo para su fabricación.
El caso Cuba
Cuba es un país absolutamente dependiente de las importaciones de petróleo para la producción de los productos ya señalados. Su principal proveedor en la historia reciente había sido Venezuela, pero debido a la intervención de los Estados Unidos (3 de enero 2026), este tráfico quedó suspendido.
Otros países –entre ellos México– vienen suministrando petróleo, pero en menor cantidad. Con la entrada en vigor de la Orden ejecutiva en cuestión, el suministro de petróleo a Cuba ha quedado suspendido y es previsible que así continúe, salvo que las negociaciones diplomáticas internacionales logren un efecto contrario.
Los analistas internacionales coinciden en que las reservas de petróleo en Cuba alcanzan para el consumo de unos 10 o 15 días; lo cual pone a la isla en un grave riesgo de colapso energético y petroquímico absoluto; lo cual llevaría al pueblo cubano a un mayor sufrimiento y pobreza, mucho peor de lo que ya sufren.
El comunicado de los Obispo de Cuba
El 31 de enero del 2026, la Conferencia de Obispos Católicos de Cuba publicó un urgente mensaje en el que reconoce que la crisis por la que viene transitando el pueblo de Cuba es dolorosa y apremiante. Haciendo eco a su comunicado anterior (15 junio 2025), reitera:
“Es el momento de crear un clima, sin presiones ni condicionamientos internos y externos, donde se puedan llevar adelante los cambios estructurales, sociales, económicos y políticos que Cuba necesita”.
Los obispos, caminando con su pueblo, reconocen que la crisis se sigue agravando y alertan:
“Lamentablemente, la situación ha empeorado y se ha agravado la angustia y la desesperanza. Las noticias recientes, que anuncian, entre otras, la eliminación de toda posibilidad de que entre petróleo al país, disparan las alarmas, especialmente para los menos favorecidos. El riesgo de un caos social y de violencia entre los hijos de un mismo pueblo es real. Ningún cubano de buena voluntad se alegraría de ello”.
Si bien es cierto que los cambios estructurales que Cuba necesita y merece son urgentes, no por ello se justifica más sufrimiento:
“Cuba necesita cambios y son cada vez más urgentes, pero no necesita para nada más angustias ni dolor. No más sangre ni más lutos en las familias cubanas. ¡Demasiado hemos tenido en nuestra historia reciente! Queremos y anhelamos una Cuba renovada, próspera y feliz, pero sin aumentar el sufrimiento de los pobres, de los ancianos, de los enfermos, de los niños cubanos”.
Concluye el mensaje con un llamado al Derecho internacional, al diálogo y negociación sinceras en aras del bien común:
“La postura invariable del Papa y de la Santa Sede, coherentes con el Derecho Internacional, es que los gobiernos deberían poder resolver sus desavenencias y conflictos a través del diálogo y la diplomacia, no la coerción ni la guerra. Porque los hombres, hablando, se entienden. Y siempre que exista buena voluntad, es posible encontrar vías para solucionar los conflictos y buscar el triunfo de la verdad y el bien, de la justicia, el amor y la libertad”.
La Doctrina Social de la Iglesia
El capítulo noveno del Compendio de la Doctrina Social de la Iglesia está dedicado a “La comunidad internacional” (numerales 428 al 450). Es muy claro y suficiente el magisterio social en este tema. Difícilmente se podría señalar un texto como el principal ya que todo el capítulo ofrece las orientaciones convenientes para la procuración y logro del bien común universal, conforme a la dignidad humana. A propósito del presente caso, conviene traer a la memoria y corazón el número 448, fundado en las Cartas encíclicas Populorum Progressio (san Pablo VI, 1967) y Centesimus annus (san Juan Pablo II, 1991):
“El espíritu de cooperación internacional requiere que, por encima de la estrecha lógica del mercado, se desarrolle la conciencia del deber de solidaridad, de justicia social y de caridad universal, porque existe ‘algo que es debido al hombre porque es hombre, en virtud de su eminente dignidad’. La cooperación es la vía en la que la Comunidad Internacional en su conjunto debe comprometerse y recorrer ‘según una concepción adecuada del bien común con referencia a toda la familia humana’”.
León XIV preocupado por las tensiones entre Cuba y Estados Unidos
Al finalizar el Ángelus, e Papa instó a "todos los que ocupan puestos de responsabilidad a promover un diálogo sincero y eficaz, a fin de evitar la violencia y cualquier acción que pueda agravar el sufrimiento del querido pueblo cubano" y concluyó pidiendo a Nuestra Señora de la Caridad del Cobre, patrona de Cuba, que interceda por "todos los hijos de esta amada tierra".










