El Papa León XIV llamó a los miembros del Dicasterio para la Doctrina de la Fe a buscar la justicia, caridad y verdad ante los casos de delitos graves cometidos en el seno de la Iglesia católica
Abordar los casos de abuso con justicia y verdad, y ofrecer a los fieles un mensaje claro en un mundo secularizado. Estas son las recomendaciones de León XIV a los miembros del Dicasterio para la Doctrina de la Fe, a quienes recibió en el Vaticano durante su asamblea plenaria el 29 de enero de 2026. Esta fue su primera audiencia oficial con el guardián del dogma en la Iglesia católica, presidido por el cardenal argentino Víctor Manuel Fernández, estrecho colaborador del Papa Francisco.
Durante esta reunión, el Papa encomendó específicamente a su cuidado los casos de delitos graves cometidos en el seno de la Iglesia católica, que son juzgados por el tribunal del Dicasterio de la Iglesia de Francia (DDF). Estos delitos reservados al dicasterio se refieren a delitos contra la moral —en particular, abusos sexuales a menores perpetrados por clérigos—, contra los sacramentos y contra la fe, como la herejía, la apostasía y el cisma.












