En su reflexión del Ángelus dominical, el Papa León XIV presentó a san Juan Bautista como modelo de vigilancia, sencillez, sinceridad, sobriedad y profundidad espiritual, invitando a los fieles a aprender de su testimonio en un mundo marcado por la búsqueda de fama y reconocimiento.
San Juan Bautista fue “un hombre amado por la multitud” que reconoció con humildad al Señor. Sus actitudes y palabras siguen siendo lecciones para la fe cristiana hoy









