La Palabra de Dios "no es fija, sino una realidad viva y orgánica que se desarrolla y crece dentro de la tradición", explicó el Papa León XIV durante la audiencia general del 28 de enero de 2026, celebrada en el Aula Pablo VI ante miles de peregrinos. Continuando su serie de enseñanzas sobre el Concilio Vaticano II, el Papa se centró en "el vínculo entre la Sagrada Escritura y la Tradición", tema central de la Constitución conciliar Dei Verbum sobre la revelación divina.
Tradición y Sagrada Escritura están "unidas y comunican estrechamente entre sí", porque brotan "de la misma fuente divina" y "forman, por decirlo así, un todo único y tienden al mismo fin", aseguró León XIV citando la constitución Dei Verbum , promulgada por Pablo VI el 18 de noviembre de 1965.
Basándose en las palabras de Jesús en su discurso testamentario a sus discípulos reunidos en el Cenáculo y durante su aparición, tras su resurrección, a los discípulos reunidos en Galilea, el Papa explicó que "es evidente el estrecho vínculo entre la palabra pronunciada por Cristo y su difusión a lo largo de los siglos". "La tradición de la Iglesia se extiende a lo largo de la historia a través de la Iglesia, que conserva, interpreta y encarna la Palabra de Dios", enfatizó el Papa.
El Papa León XIV adoptó una reflexión de John Henry Newman, a quien proclamó Doctor de la Iglesia el 1 de noviembre, afirmando que "el cristianismo, tanto como experiencia comunitaria como doctrina, es una realidad dinámica, como el mismo Jesús indicó en las parábolas de la semilla" (cf. Mc 4,26-29). Es, por tanto, una "realidad viva que se desarrolla mediante una fuerza vital interior".
"El depósito de la Palabra de Dios permanece hoy en manos de la Iglesia y de todos nosotros", insistió el Papa. Como canonista, explicó que este término "depósito" tiene carácter jurídico e impone al custodio el deber de preservar el contenido, que en este caso es la fe, y transmitirlo intacto.
"En los diversos ministerios eclesiásticos debemos seguir preservándola en su integridad, como estrella polar para nuestro camino a través de la complejidad de la historia y de la existencia", pidió León XIV.
Solidaridad con Mozambique
En su saludo a los fieles de habla portuguesa, el Papa expresó su solidaridad con las víctimas de las inundaciones en Mozambique. "Mis pensamientos están con el querido pueblo de Mozambique, afectado por las devastadoras inundaciones", afirmó León XIV. Indicó que rezaba por las víctimas y les aseguró su cercanía a los desplazados y a "todos los que les ofrecen su apoyo".
Según las Naciones Unidas, al menos 112 personas han muerto y 350.000 han sido desplazadas por las lluvias torrenciales que han azotado este país del sur de África en los últimos días. El gobierno ha declarado el estado de emergencia nacional para abordar el desastre, que se suma a la inestabilidad política y los ataques yihadistas en la región de Cabo Delgado.









