Las escuelas católicas son una institución bien establecida que está presente en casi todos los países del mundo. Muchas de ellas existen desde hace cientos de años y algunas afirman que fueron fundadas hace más de mil años. Esto nos lleva a la pregunta: ¿cuál fue la primera escuela católica que se fundó?
Como ocurre con muchas cosas, todo depende de la definición de la palabra "escuela".
Jesús fundó la primera escuela
Se podría argumentar que Jesús fue la primera persona en fundar una escuela católica. Según el portal Concepto, la definición más amplia de escuela es "cualquier establecimiento o institución de enseñanza".
Jesús mismo reunió a su alrededor a un grupo de discípulos a quienes enseñó los principios básicos de la fe católica. Él era el maestro y todos los que lo seguían eran los alumnos.
Sus discípulos incluso lo llamaban "Maestro bueno" y le hacían numerosas preguntas sobre la esencia de la fe que él proponía (cf. Lucas 18, 18-20).
Las escuelas en la Iglesia primitiva
Después de la muerte y resurrección de Jesús, sus apóstoles tomaron en serio su mandato de !Id, pues, y haced discípulos a todas las naciones!, y continuaron enseñando a otros las buenas nuevas del Evangelio (Mateo 28, 19).
En ocasiones, esto incluía organizar grupos de personas con fines educativos. Esto era especialmente necesario, ya que en aquella época existían muchas escuelas paganas, tal y como explica la Enciclopedia Católica (versión en inglés):
"Las escuelas catequéticas florecieron a mediados del siglo II de la era cristiana. Surgieron a raíz del conflicto entre el cristianismo y la filosofía pagana. Por lo tanto, eran academias de enseñanza superior… Casi desde el principio, existieron escuelas adscritas a la casa de los obispos (escuelas episcopales) donde se formaba al clero. Tenemos motivos para creer que, en algunos casos, como en la escuela catequética de Protogenes en Edesa (hacia el año 180), en las escuelas catequéticas no solo se impartían las materias superiores, sino también las elementales. Con el paso del tiempo, las escuelas de este tipo se hicieron más numerosas. En el Concilio de Vaison (529) se ordena a los sacerdotes de la Galia que acojan a niños en sus hogares y les enseñen a leer "los Salmos y las Sagradas Escrituras, y les instruyan en la Ley de Dios".
Escuelas monásticas y universidades
Con el tiempo se crearon escuelas monásticas, dirigidas en muchos lugares por miembros de la Orden Benedictina.
Entre las primeras universidades católicas que se fundaron se encuentran la Universidad de Bolonia (1088) y la Universidad de París (1150). A partir de estas escuelas se desarrollaron muchas otras escuelas católicas, que tomaron su modelo.
Con el tiempo, las escuelas católicas se institucionalizaron cada vez más, pero hay que recordar que Jesús es la verdadera fuente de toda la educación católica.
Si queremos saber qué significa ser una escuela católica, debemos sentarnos a sus pies y aprender de su ejemplo.










