separateurCreated with Sketch.

Si desearías tener más dinero… san Francisco de Sales te da un consejo

whatsappfacebooktwitter-xemailnative
Philip Kosloski - publicado el 26/01/26
whatsappfacebooktwitter-xemailnative
No tener dinero para comprar las cosas que queremos es sin duda difícil, pero san Francisco de Sales nos da un consejo para que aprendamos lo que es ser pobre

CUARESMA 2026

Tu efuerzo de Cuaresma puede ayudar a millones de lectores. Apoya a Aleteia.

Ayudo a sembrar esperanza

Seamos sinceros: ser pobre en este mundo puede ser realmente horrible. Y aquí no estamos hablando de la pobreza extrema, que es una afrenta a la dignidad humana y a la que hay que oponerse, sino a ser pobre de la manera más "amable", que simplemente nos impide conseguir algunas de las cosas que queremos.

Podemos mirar a nuestro alrededor, especialmente en las redes sociales, y ver a gente rica haciendo todo tipo de cosas glamurosas, viajando a lugares lejanos y gastando cantidades exorbitantes de dinero en una casa nueva y más grande.

Puede ser tentador enfadarse con Dios cuando somos más pobres de lo que nos gustaría, preguntándole por qué no nos provee, mientras vemos a todos nuestros vecinos que tienen todo lo que queremos.

¿Qué debemos hacer en una situación así? ¿Nos ha maldecido Dios de alguna manera?

Rico en espíritu

San Francisco de Sales comenta este tema en su libro Introducción a la vida devota. Explica la disposición adecuada que debemos tener cuando somos pobres materialmente:

"Hay dos grandes privilegios relacionados con tu pobreza, a través de los cuales puedes adquirir un gran mérito. En primer lugar, no es tu propia elección, sino solo la voluntad de Dios, lo que te ha hecho pobre. Ahora bien, todo lo que aceptamos simplemente porque es la voluntad de Dios es aceptable a sus ojos, siempre y cuando lo aceptemos de corazón y por amor".

Es importante recordar que Dios ha estado guiando tu vida y se preocupa por tu bienestar espiritual. Él permitió tu pobreza por una razón, por lo que debemos aprender a aceptarla como algo que proviene de su mano.

San Francisco de Sales comenta además que esta aceptación de la pobreza puede conducir a un espíritu verdaderamente "rico":

"No te avergüences de ser pobre ni de pedir limosna. Recibe con humildad lo que te den y acepta con mansedumbre si te lo niegan. Recuerda a menudo el viaje de Nuestra Señora a Egipto con su Santo Niño, y toda la pobreza, el desprecio y el sufrimiento que padecieron. Si sigues su ejemplo, serás verdaderamente rico en medio de tu pobreza".

Cuando somos pobres, puede resultar difícil pedir ayuda a otras personas. Especialmente en la cultura actual, no queremos parecer débiles o incapaces.

Sin embargo, solo encontraremos la paz cuando seamos capaces de aceptar con amor la pobreza que Dios nos permite.

¿Te ha gustado leer este artículo? ¿Deseas leer más?

Recibe Aleteia cada día.