Los obispos del mundo están llamados a realizar una visita "a los umbrales de San Pedro" cada cinco años. Conoce más sobre esta tradición de la Iglesia en este artículo
El 23 de enero de 2026, el Papa León XIV dedicó parte de su mañana a los ocho obispos de Puerto Rico que habían llegado a Roma para su "visita ad limina", un viaje a la Ciudad Eterna que todos los obispos del mundo deben realizar cada cinco años. La agencia I.MEDIA reflexiona sobre la importancia de esta tradición, que se reanuda tras un año de interrupción: en 2025, estas reuniones se suspendieron para dar paso a las celebraciones del Jubileo, que se celebran cada cuarto de siglo.
La visita "Ad limina Sancti Petri", literalmente "a los umbrales de San Pedro", es una expresión utilizada desde la Edad Media para referirse a la peregrinación de los fieles a Roma, donde se encuentran las tumbas de los apóstoles Pedro y Pablo. En el lenguaje eclesiástico, ahora designa específicamente la visita quinquenal de los obispos a Roma y al Vaticano.












