El mariscal católico que no solo conquistó el trofeo Heisman, sino que comparte su fe en cada paso: desde la oración antes del partido, hasta llevar el trofeo a su parroquia
Fernando Mendoza, mariscal de la Universidad de Indiana y ganador del Trofeo Heisman, se convirtió en un referente de fe para jóvenes católicos al integrar su relación con Dios en su trayectoria deportiva: agradeciendo a Dios en sus discursos, llevando el prestigioso trofeo a su parroquia y compartiendo su rutina de oración antes de cada juego.











