Un techo garantizado por la Administración para que nadie tenga que dormir en la calle y, más allá de la vivienda, regular de forma integral los problemas que viven las personas sin hogar.
Es lo que prevé la proposición de ley que se está tramitando en el Parlamento de Cataluña para acabar con el sinhogarismo en Cataluña.
El promotor del texto legal, Antoni Milian Massana, prevé que se apruebe este año 2026.
“Esta legislación prevé desde garantizar un velatorio y una ceremonia de despedida en el tanatorio cuando la persona fallece hasta que no les sancionen por lavarse en una fuente”, explica a Aleteia.
Descanso, higiene, transporte
El texto garantiza espacios residenciales dignos -viviendas, albergues, pensiones o incluso hoteles- para que las personas sin hogar puedan pernoctar o vivir.
Entre ellos se prevé la creación de “centros de baja exigencia”, en los que puedan pasar la noche todas las personas que lo necesiten, incluso aquellas dependientes de estupefacientes.
Milian destaca que esta ley garantiza lugares con consignas donde dejar las pertenencias, duchas y espacios donde lavar la ropa, así como un título de transporte gratuito para facilitar los desplazamientos.
También establece que los municipios no penalicen determinadas actividades que esas personas realizan en la calle, como comer o dormir, “con excepciones razonables”.
Para proteger la salud e integridad de las personas sin hogar, incluye sanciones de conductas de violencia física o verbal o psicológica hacia ellas.
Y obliga a los municipios a poner medios para que ninguna persona quede en la calle con un clima extremo que pueda poner en peligro su vida.
Ley pionera
Ya hace cinco años que Milian está impulsando esta ley junto a Caritas, San Juan de Dios Servicios Sociales Barcelona, San Egidio, la fundación Arrels y el centro de acogida Asís de Barcelona.
El texto entró en el Parlamento el 25 de febrero del 2025. En casi un año de tramitación se han presentado y publicado las enmiendas a su articulado. Y Milian prevé que se vote en el pleno como muy tarde el próximo otoño.
Actualmente Francia, Inglaterra y Escocia cuentan con leyes que garantizan un techo a personas que viven en la calle.
Sin embargo, esta ley es “pionera en Europa” -según Marta Tello Montoya, del servicio de comunicación de San Juan de Dios Servicios Sociales- porque va más allá de la vivienda.
Cambios estructurales
“Consideramos que tiene que haber cambios estructurales -destaca Tello a Aleteia-. La vivienda es un derecho, pero se ha convertido en un elemento mercantilizado y esto deja a muchas personas en una situación muy precaria”.
Finalmente indica la necesidad de que las personas que lo necesiten sean atendidas en su propio municipio.
Actualmente suelen trasladarse, lo cual provoca que rompan sus vínculos y se saturen los servicios sociales de las ciudades que los ofrecen.
Los promotores de la ley para personas sin hogar en Cataluña confían que su aprobación lleve a otras comunidades autónomas de España a tramitar una ley parecida.
Milian afirma que la Generalitat de Cataluña tiene la intención de dedicar más presupuesto a esta necesidad social y considera asequibles los costes de las medidas previstas en la ley.










