Ante la disminución de la participación de jóvenes en la vida parroquial, el Papa León XIV envió un mensaje de aliento a una catequista suiza que expresa su cansancio y preocupación. El Pontífice subraya que las horas dedicadas a la catequesis nunca se pierden y que la Iglesia necesita, más que estadísticas, corazones en camino de conversión. La respuesta fue publicada por la revista Piazza San Pietro.
En una carta a una catequista suiza, León XIV recuerda que el valor de la catequesis no se mide por números, sino por la fidelidad y el testimonio compartido en comunidad









