El Papa León XIV celebró, en la Basílica de San Pedro, la santa misa que marcó el fin del consistorio extraordinario que comenzó el 7 de enero.CUARESMA 2026
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“No estamos aquí para promover agendas, ni personales ni colectivas, sino para confiar nuestros proyectos e inspiraciones al discernimiento que nos trasciende […] y que solo puede venir del Señor”, explicó el Papa León XIV durante la misa celebrada el 8 de enero de 2026 en la Basílica de San Pedro, en el marco del consistorio extraordinario inaugurado el día anterior en el Vaticano. Este segundo y último día de la reunión tiene como objetivo que los cardenales reflexionen sobre la misión y la sinodalidad, en referencia al proceso iniciado por el Papa Francisco en 2021 para hacer la Iglesia más participativa y menos clerical.
“La palabra Consistorio, Consistorium, ‘asamblea’, puede entenderse a la luz de la raíz del verbo consistre, es decir, ‘detenerse’”, explicó el Papa a los 170 cardenales reunidos en Roma. “Todos nos hemos ‘detenido’ para estar aquí: hemos suspendido nuestras actividades por un tiempo y renunciado incluso a compromisos importantes, para reunirnos y discernir lo que el Señor nos pide para el bien de su pueblo”, les recordó el líder de la Iglesia Católica.
La celebración de este encuentro constituye "un gesto profético muy significativo, sobre todo en el contexto de la sociedad frenética en la que vivimos", insistió León XIV. Como discípulo de san Agustín, recordó "la importancia, en cada camino de la vida, de detenernos a orar, escuchar, reflexionar y, así, reenfocar cada vez más nuestra mirada hacia la meta, dirigiendo hacia ella todos nuestros esfuerzos y recursos, para no correr el riesgo de correr a ciegas ni de perder el tiempo".
"Nuestro Colegio, aunque rico en muchas habilidades y talentos notables, no está llamado a ser, ante todo, un equipo de expertos, sino una comunidad de fe", advirtió el Papa, pidiendo a los cardenales que no se desvíen del corazón de su misión: dar testimonio del amor de Dios convirtiéndose en "sus discípulos y apóstoles".
Un encuentro “en oración y silencio”
Esta pausa en sus actividades cotidianas constituye, pues, para los cardenales "un gran acto de amor hacia Dios, hacia la Iglesia, hacia los hombres y mujeres de todo el mundo, mediante el cual nos dejamos moldear por el Espíritu", enfatizó León XIV. Precisó que este proceso debe vivirse "sobre todo en la oración y el silencio", pero también en la escucha mutua, "mirándose a los ojos" para compartir sus experiencias, provenientes de "las más diversas partes del mundo".
Haciendo eco de la imagen del poliedro tan querida por el Papa Francisco, León XIV reiteró que esta asamblea de cardenales da testimonio del misterio de la Iglesia "a través de la diversidad de orígenes y edades y a través de la unidad de la gracia y de la fe que nos reúne y nos une en la fraternidad".
Reconoció que, frente a la “gran multitud” de la humanidad hambrienta de bondad y paz, en un mundo donde la saciedad y el hambre, la abundancia y la miseria, la lucha por la supervivencia y el desesperado vacío existencial siguen dividiendo y lastimando a individuos, naciones y comunidades, los cardenales pueden sentirse “incapaces e impotentes”. Luego trazó un paralelo con la actitud de los discípulos en el relato de la multiplicación de los panes, en el pasaje del Evangelio de Marcos que se acababa de leer.
"No siempre podremos encontrar soluciones inmediatas a los problemas que enfrentamos", señaló León XIV, aunque pidió no obstante a los cardenales que se ayudaran mutuamente y que le ayudaran a "encontrar los 'cinco panes y dos peces' que la Providencia nunca deja de proporcionar allí donde sus hijos piden ayuda".
Reconociendo que la responsabilidad de los cardenales compartida con el sucesor de Pedro es "grave y pesada", el Papa se apoyó en una cita de las Confesiones de san Agustín para expresar esta petición a Dios: "Da lo que mandas y manda lo que quieras".
Los 170 cardenales, divididos en 20 grupos de trabajo, se reunirán a las 9:15 h para compartir sus sugerencias para definir las prioridades del Papa y la Curia Romana sobre los dos temas elegidos ayer entre los propuestos: sinodalidad y misión. Se espera que esta reunión, que incluirá un almuerzo para los cardenales, concluya esta tarde sobre las 19:00 h.