El jubileo "Peregrinos de Esperanza" concluye este 06 de enero de 2026, dejándonos numerosos e impactantes mensajes para llevar nuestra vida con propósito y seguir siendo esos peregrinos de esperanza que la iglesia nos pide y que el mundo necesita.
El impacto del jubileo con el paso de los años

Si es que aún te preguntas en qué consiste un jubileo, es importante iniciar señalando que la Iglesia, al tener un interés genuino por nuestra salvación, ha buscado la manera de que nos acerquemos y podamos librarnos, no sólo del pecado, sino también de la cicatriz que deja en nuestra alma.
De ahí surge el primer año santo, inaugurado por el Papa Bonifacio VIII en el año 1300. Desde entonces, la Iglesia ha dado seguimiento a los años jubilares. El Papa Francisco explicó cómo y cada cuanto se llevaban a cabo los jubileos:
"Con cadencia de cien años, que después pasó a ser según el modelo bíblico, de cincuenta años y ulteriormente fijado en veinticinco—, el pueblo fiel de Dios ha vivido esta celebración como un don especial de gracia, caracterizado por el perdón de los pecados y, en particular, por la indulgencia, expresión plena de la misericordia de Dios".
A continuación, te mostramos algunos mensajes que nos han compartido el Papa Francisco, quien dio inicio al Jubileo el 24 de diciembre de 2024 y por otro lado el santo padre León XIV, quien concluyó el año santo el pasado 06 de enero de 2026.
1La esperanza no defrauda
En la apertura del año santo, el Papa Francisco, compartió un hermoso mensaje sobre lo que significa la esperanza en nuestro peregrinar.
"La esperanza efectivamente nace del amor y se funda en el amor que brota del Corazón de Jesús traspasado en la cruz: ´Porque si siendo enemigos, fuimos reconciliados con Dios por la muerte de su Hijo, mucho más ahora que estamos reconciliados, seremos salvados por su vida´ (Rm 5,10).
Y su vida se manifiesta en nuestra vida de fe, que empieza con el Bautismo; se desarrolla en la docilidad a la gracia de Dios y, por tanto, está animada por la esperanza, que se renueva siempre y se hace inquebrantable por la acción del Espíritu Santo".
2El deporte, es un encuentro con la Santísima Trinidad
Dentro del marco del Jubileo del Deporte, el sumo pontífice León XIV, abordó la importancia del deporte en la vida del ser humano, pero además también profundizó en cómo el deporte nos lleva a encontrar a la Santísima Trinidad.
"El binomio Trinidad-deporte no es precisamente habitual, sin embargo, la asociación no es absurda. De hecho, toda buena actividad humana lleva consigo un reflejo de la belleza de Dios, y sin duda el deporte es una de ellas. Después de todo, Dios no es estático, no está cerrado en sí mismo.
Es comunión, relación viva entre el Padre, el Hijo y el Espíritu Santo, que se abre a la humanidad y al mundo. La teología llama a esta realidad pericoresis, es decir, “danza”: una danza de amor recíproco".
3Amigos y testigos de la esperanza en Cristo

El santo padre León XIV, en uno de sus mensajes a los jóvenes, en el marco del Jubileo de los Jóvenes, nos recuerda que la esperanza nos conduce a la vía de la salvación.
"El testimonio cristiano nace de la amistad con el Señor, crucificado y resucitado para la salvación de todos. Esta no debe confundirse con una propaganda ideológica, sino que es un verdadero principio de transformación interior y de sensibilización social. Jesús quiso llamar ´amigos´ a los discípulos, a quienes dio a conocer el Reino de Dios y les pidió que permanecieran con Él para formar su comunidad y enviarlos a proclamar el Evangelio (cf. Jn 15,15.27)".
Además también recalcó la importancia de ser portadores de la Palabra de Dios en la sociedad entera. “Por eso, cuando Jesús nos dice: “Den testimonio”, nos está asegurando que nos considera sus amigos.
4Los adultos mayores son un signo de esperanza
El Papa León XIV, habló sobre la gran aportación que tienen los adultos mayores y sus años de experiencia, invitando a todos a mirar con esperanza, ternura y amor.
"La vida de la Iglesia y del mundo, en efecto, sólo se comprende en la sucesión de las generaciones, y abrazar a un anciano nos ayuda a comprender que la historia no se agota en el presente, ni se consuma entre encuentros fugaces y relaciones fragmentarias, sino que se abre paso hacia el futuro".











