La Epifanía del Señor celebra uno de los momentos más universales del Evangelio: la manifestación de Jesús como Salvador de todos los pueblos. Con la adoración de los Magos de Oriente, la Iglesia recuerda que Dios sale al encuentro de quienes lo buscan con corazón sincero, más allá de fronteras, culturas o lenguas.
La Epifanía del Señor revela que Cristo no pertenece a unos pocos, sino que es luz y salvación para toda la humanidad










