En medio del cansancio, la incertidumbre o el dolor, muchos cristianos descubren que basta un solo nombre para encontrar consuelo y fuerza: Jesús. Pronunciarlo con fe no es un gesto vacío, sino una súplica cargada de esperanza. Este nombre no solo identifica a Jesús, sino que también revela su misión central. Al ver el siguiente video, entenderás más acerca de esto que celebra nuestra Iglesia...
Invocar el nombre de Jesús es una oración sencilla y poderosa que ha sostenido la fe de los cristianos a lo largo de los siglos.










