Todos sabemos en qué consiste la lotería. Se trata de elegir un papelito con un número que puede ocultar un premio o un incentivo para comprar otro boleto. Sin embargo, existe una versión espiritual de esta lotería en la que todos los números ganan.
Lotería para rezar por los difuntos
La Navidad, justo después de los primeros días de noviembre, es el momento en el que más recordamos a nuestros seres queridos fallecidos. Visitamos sus tumbas, colocamos velas navideñas o pequeñas coronas de Navidad para recordar que, hasta hace poco se sentaban con nosotros a la mesa de Nochebuena. El recuerdo de los hermanos y hermanas difuntos también se cultiva en las órdenes religiosas.
En los monasterios redentoristas, normalmente junto al refectorio, es decir, el comedor, hay una pizarra con los nombres de todos los miembros difuntos de la provincia. Cada uno tiene su número, lo cual es importante, ya que junto a la placa hay una caja con papelitos. Los padres y hermanos sacan un papelito al azar y luego rezan por el redentorista que se esconde detrás de ese número: a veces es un simple "descansa en paz", otras veces son todas las oraciones de ese día.

Para rezar en casa
Podemos preparar un cuadro similar con los nombres de nuestros antepasados en casa. No solo será un acto de misericordia, sino también una lección de historia familiar para los más pequeños.
También podemos preparar una lotería de oración por los miembros vivos de la familia o los compañeros de trabajo. Antes de salir de casa, sorteamos un nombre, ya sea de un miembro de la familia o de un conocido, y así tenemos más motivación para rezar durante todo el día por esa persona.
¡Es una lotería que no cuesta nada y en la que todos ganan!











