Cuando una enfermedad devastadora lo dejó sin poder moverse, Jan creyó que su vida había llegado a un límite. Pero en medio de la oscuridad, escuchó una voz en su corazón que lo sostuvo: “No pierdas la esperanza”. Su recuperación física y espiritual lo llevó a descubrir con claridad su vocación sacerdotal. Proviene de Eslovaquia central y estudia teología en quinto año. Será ordenado diácono próximamente. Conoce su testimonio con este video.
<em>El teólogo Jan enfermó gravemente y quiso morir, entonces escuchó el llamado de Dios</em>









