"Una época de brutalidad, impunidad e indiferencia". Tom Fletcher, secretario general adjunto de las Naciones Unidas (ONU), no se anduvo con rodeos el lunes 9 de diciembre durante una rueda de prensa en la que lanzó un llamamiento para recaudar fondos para 2026.
"En este momento, 250 millones de personas necesitan ayuda humanitaria urgente", declaró Tom Fletcher, al tiempo que denunciaba la caída libre de la financiación de la ONU para satisfacer estas enormes necesidades. La última petición de fondos humanitarios para 2025 solo alcanzó "12 000 millones de dólares" de los 45 000 millones necesarios, lo que supone "la financiación más baja de la última década", mientras que el hambre alcanzaba nuevos récords en lugares como Gaza o Sudán.
23 000 millones de dólares para 2026
Denunciando la "ferocidad e intensidad de las matanzas", el "desprecio total del derecho internacional" y los "aterradores niveles de violencia sexual", Tom Fletcher criticó "una época en la que nuestro instinto de supervivencia se ha visto adormecido por las distracciones y corroído por la apatía, en la que dedicamos más energía y dinero a encontrar nuevas formas de matarnos unos a otros, al tiempo que desmantelamos los medios que tanto nos ha costado conseguir para protegernos de nuestros peores instintos".
Visiblemente emocionado y enfadado, Tom Fletcher expresó el cansancio y el agotamiento de los colaboradores de la ONU sobre el terreno. Los trabajadores humanitarios están "sobrecargados, infra-financiados y son blanco de ataques", afirmó. Según la ONU, 380 de ellos han muerto en el ejercicio de sus funciones, lo que supone "un trágico récord".

El objetivo para 2026: salvar 87 millones de vidas, anuncia Tom Fletcher. Para ello, la ONU necesita 23 000 millones de dólares. "Sé que los presupuestos son ajustados en este momento", reconoce el jefe de operaciones humanitarias, al tiempo que señala que "el mundo ha gastado 2700 millones de dólares en defensa". "No pido más del 1 % de esa suma".
Ahora queda convencer a los Estados miembros, en un plazo de menos de 90 días. Los planes de ayuda humanitaria se basan en las contribuciones voluntarias de los Estados. Estados Unidos es uno de los principales donantes, pero, aunque siguió siéndolo en 2025, su financiación se redujo drásticamente con la llegada de Donald Trump, pasando de 11 000 millones de dólares en 2024 a 2700 millones en 2025.











