Cada 12 de diciembre millones de corazones regresan a los pies de la Morenita. No es solo tradición: es un encuentro con la Madre que ha acompañado la historia de México desde sus heridas más profundas hasta sus renacimientos más luminosos. Guadalupe sigue siendo el rostro que abraza, consuela y renueva.
Cuando la esperanza parece agotarse, la Virgen de Guadalupe vuelve a mostrarse como madre, refugio y fuerza de un pueblo que la necesita más que nunca









