<em>Sabemos que entre hermanos a veces hay uno que otro desacuerdo, pero ¿sabías que hay un gran beneficio de contar con una hermana según la ciencia? </em>
Desde la infancia, la relación con una hermano —y en particular con una hermana — suele considerarse complicada: desde una que otra pelea de niños, hasta desacuerdos en la adultez. Pero también pueden generar vínculos profundos que influyen en nuestra forma de ser, en cómo nos relacionamos con los demás, y en nuestra salud emocional.
Recientes investigaciones sugieren que crecer con hermanas puede potenciar la empatía, la comprensión, la resiliencia y un sentido de apoyo mutuo que perdura a lo largo de la vida. En este artículo exploramos lo que dice la ciencia sobre por qué tener una hermana (o un hermano) puede favorecer el desarrollo de una persona más empática, emocionalmente estable y socialmente competente.
El impacto de la salud mental en los hermanos

Un estudio realizado por Dr. Laura Padilla-Walker y publicado en el Journal of Family Psichology incluyó a 395 familias con más de un hijo, al menos uno de los cuales era un adolescente de entre 10 y 14. En dicho análisis descubrieron los siguientes beneficios que te presentamos a continuación.
1Un antidepresivo natural
Dentro de las familias que fueron estudiadas, determinaron que los hermanos tenían menos probabilidades de sentirse deprimidos.
También comprobaron que "tener una hermana protegía a los adolescentes de sentirse solos, no queridos, culpables, cohibidos y temerosos. No importaba si la hermana era menor o mayor, ni la diferencia de edad entre los hermanos".
2Fomenta la empatía
Dichos hermanos desarrollaron la habilidad de ser más empáticos hacia los demás, de tal modo que al crecer, reportando más cercanía y menos roces, de modo que al pasar de la niñez a la adolescencia mostraban más empatía.
3Potencializa el cariño
"Para los padres de niños pequeños, el mensaje es fomentar el cariño fraternal", dijo Padilla-Walker. "Una vez que llegan a la adolescencia, será un factor de protección importante".
Por lo que la convivencia con una hermana fomenta el cariño. El estudio arrojó que "la relación entre el cariño fraternal y las buenas acciones era dos veces más fuerte que la que existía entre la crianza y las buenas acciones". Es decir, que se daba naturalmente por medio de la convivencia diaria entre hermanos.
4Apoyo emocional, salud mental y bienestar
Otro reciente estudio analizó cómo las relaciones fraternales mitigan los efectos negativos de experiencias adversas en la infancia (conocidas como ACEs, por sus siglas en inglés). En una muestra de adultos, quienes reportaban una relación de hermanos caracterizada por "calidez" mostraban un menor impacto negativo de esos eventos adversos en su bienestar.
Una hermana no solo puede ser compañera de juegos: en muchos casos funciona como un apoyo emocional con efectos de largo plazo, incluso como un amortiguador frente a traumas o dificultades.
5Desarrollo de habilidades cognitivas

Especialistas descubrieron que más de 1,700 adultos mostró que quienes tenían hermanos —especialmente múltiples hermanos mayores— tendían a tener mayores habilidades de "mentalizing", es decir, la capacidad de inferir pensamientos, emociones e intenciones de otras personas.
El valor de la hermandad
Crecer al lado de una o varias hermanas, puede favorecer el desarrollo múltiples habilidades que lo llevarán a ser mejor persona al crecer, pues tendrá un amplio panorama de comprensión interpersonal, empatía y madurez, incluso hasta la vejez.












