"No lo olvidemos: ¡la paz es posible!", enfatizó el Papa León XIV, reflexionando sobre su primer viaje apostólico a Turquía y Líbano, al final del Ángelus del 7 de diciembre de 2025. Rindió homenaje a la fe de las comunidades católicas de ambos países y animó a continuar el impulso ecuménico generado por el encuentro en Nicea con representantes de otras denominaciones cristianas.
Del 27 de noviembre al 2 de diciembre, el Papa León XIV realizó su primer viaje internacional, visitando Turquía y luego el Líbano. Tras rezar el Ángelus este domingo, reflexionó sobre los frutos de su viaje y agradeció a todos los que lo acompañaron en la oración.
Este viaje, afirmó León XIV, "nos enseña que la paz es posible". Expresó su convicción de que los cristianos, en diálogo con personas de otras religiones y culturas, "pueden contribuir a construirla". Antes de reiterar: "¡No lo olvidemos, la paz es posible!". Apenas unos días después de su visita, se celebraron reuniones diplomáticas entre representantes de Israel y el Líbano, las primeras de este tipo en más de treinta años, con el objetivo de reducir las tensiones entre ambos países.
Al hablar de su visita al Líbano, el Papa afirmó haber sido testigo de que la Tierra de los Cedros "sigue siendo un mosaico de convivencia". Dijo sentirse "consolado" por la acogida del pueblo libanés y "conmovido" por su encuentro con las familias de las víctimas de la explosión del puerto de Beirut en 2020. "Los libaneses esperaban palabras y una presencia de consuelo, pero fueron ellos quienes me confortaron con su fe y entusiasmo", declaró.
Continuar el impulso de Nicea
El pontífice también mencionó la reunión celebrada en Iznik, Turquía, el 28 de noviembre, a la que asistió con su "amado hermano Bartolomé", Patriarca de Constantinopla, así como con representantes de otras denominaciones cristianas. En el yacimiento arqueológico de la antigua Nicea, líderes religiosos y autoridades celebraron el 1600 aniversario del Concilio de Nicea, durante el cual se estableció por primera vez un Credo común.
León XIV recordó otro aniversario, el de la declaración conjunta que Pablo VI y el patriarca Atenágoras firmaron el 7 de diciembre de 1965, que puso fin a las excomuniones mutuas que se habían producido tras el Cisma de 1054. "Demos gracias a Dios y renovemos nuestro compromiso de caminar hacia la plena unidad visible de todos los cristianos", afirmó.
El Papa expresó finalmente su "alegría" por haber podido encontrar a la comunidad católica de Turquía, elogiando el "diálogo paciente" que mantiene con las demás comunidades y su servicio a los más pobres, testimonio de "la lógica de Dios que se manifiesta en la pequeñez".










