Con solo 18 años, Doroteja escuchó un llamado inesperado: no a formar una familia ordinaria, sino a consagrarse a Dios. Hoy vive su vocación como monja misionera, convencida de que cada creyente está llamado a ser “rostro de Dios” allí donde se encuentre.
Conoce la inspiradora historia de Doroteja Bizant: joven religiosa que responde al llamado de Dios y vive su fe entregada como rostro vivo de Cristo










