CAMPAÑA DE NAVIDAD 2025
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Cuando un hombre y una mujer se unen en matrimonio, se convierten en "Una Caro", por su término en latín, que quiere decir decir: una sola carne. Título que recibe la reciente nota doctrinal del dicasterio para la doctrina de la fe, sobre el valor del matrimonio como unión exclusiva y de pertenencia mutua. Misma que demuestra la divinidad de Dios en los cónyuges.
El mundo y la sociedad actual reclama fuertemente centrar la mira en aquel importantísimo sacramento que es el matrimonio, mismo que se ha visto afectado por diversas corrientes e ideologías, desvirtuando así su verdadera esencia.
La comunión íntima entre esposos

"Una Caro", destaca que el matrimonio es reciprocidad, pues ya no se habla solo de la individualidad, sino que ahora se habla de un "nosotros", al igual cuando llegan los hijos, pues son fruto del matrimonio y a parte de esa familia.
Dios se expresa en el matrimonio
En esta unidad de fidelidad matrimonial, nos muestra que el matrimonio cada día va madurando y se va fundando en todas su manifestaciones, por lo que se va enriqueciendo cada vez más, hasta que está alianza conyugal muestra el reflejo vivo de Cristo mismo.
Él se hace presente en los esposos y "al mismo tiempo percibir esta unidad no como reflejo monolítico de la unidad divina, sino como expresión del único Dios que es comunión en las relaciones trinitarias".
Un verdadero anhelo en el corazón de los cónyuges
Aunque el mensaje del dicasterio para la fe, pueda sonar contracorriente, es sin duda una respuesta verdadera a la realidad del matrimonio, al llamado de vivir en la monogamia y a su vez, una invitación para todos los cónyuges o parejas comprometidas y novios con este anhelo en el corazón.
Basta con pedir un corazón abierto a la voz de Dios, como lo decía san Agustín: "Dame un corazón que ame, y comprenderá lo que digo", pues nadie ama lo que no conoce y para vivir un sentido profundo del matrimonio donde la divinidad de Dios pueda expresarse, es necesario conocerlo y reconocerlo día con día.
La reciprocidad y la vida trinitaria en el matrimonio
Teniendo en cuenta ese anhelo de unidad del hombre y la mujer para ser una sola carne, el documento explica que también ahí toma presencia una vida que los une con la Santísima Trinidad:
"Es la reciprocidad la que, en el amor, decide el nacimiento de este ´nosotros´. Demuestra que el amor ha madurado, se ha convertido en algo entre personas, ha creado una comunidad» [186] .
Esta reciprocidad es un reflejo de la vida trinitaria: ´dos personas a quienes un amor perfecto une en unidad. Este movimiento y este amor las asemejan a Dios, que es el mismo amor, la unidad absoluta de las tres Personas´ [187]. La unidad de la relación entre los esposos está profundamente arraigada en la comunión trinitaria".
De esta forma, los cónyuges adquieren una profunda identidad compartida, por lo que le da aún mayor sentido al sacramento del matrimonio. Ya que, "En el matrimonio, cada uno expresa una firme decisión de pertenecer el uno al otro".
Un amor fiel que se reafirma a diario

Una Caro, sostiene que la monogamia cobra su sentido, pues "la pertenencia mutua y exclusiva se convierte en una fuerte motivación para la estabilidad de la unión: ´En el matrimonio se experimenta también el sentido de pertenencia plena a una sola persona´. Además añade el compromiso de vida que llevan los esposos: "los esposos asumen el reto y el anhelo de envejecer y vivir juntos la vida, reflejando así la fidelidad de Dios [...]. Es una pertenencia del corazón , donde solo Dios ve (cf. Mt 5,28)".
Finalmente, cabe señalar que lo bello del matrimonio es la constante decisión de elegir al otro y por medio de ese llamado a Dios por sobre todas las cosas. De la misma manera al "acostarse, espera levantarse para continuar esta aventura".












