La vida no es "una amenaza" ni un "paréntesis entre dos noches eternas", afirmó León XIV durante la Audiencia General que presidió en la Plaza de San Pedro el 26 de noviembre de 2025. Ante decenas de miles de fieles que participaban en este encuentro semanal, el Papa los animó a atreverse a dar a luz, celebrando "la maravillosa aventura de la maternidad y la paternidad".
En su catequesis, León XIV se centró en "una enfermedad muy extendida" hoy en día: la falta de confianza en la vida. "Como si nos hubiéramos resignado a un destino negativo, a una renuncia", comentó, señalando que la vida ya no se considera "una oportunidad", sino "casi una amenaza contra la que debemos protegernos para no decepcionarnos".
Mirar la vida con esperanza no siempre es fácil ni evidente, reconoció el líder de la Iglesia católica, admitiendo que puede ser una tragedia. Además de los problemas y obstáculos que superar, el Papa también reconoció la dimensión misteriosa de la existencia, que el hombre recibe sin haber hecho nada para decidirla y cuyo significado sigue siendo una de las preguntas profundas del corazón humano.
Acogiendo y defendiendo a los niños
En su meditación, León XIV, sin embargo, alentó "la valentía de vivir y generar vida". Invitó específicamente a los fieles a atreverse a "la maravillosa aventura de la maternidad y la paternidad, incluso en contextos sociales donde las familias luchan por soportar el peso de la vida cotidiana, a menudo obstaculizadas en sus planes y sueños".
"Que a sus familias nunca les falte la valentía necesaria para tomar decisiones relacionadas con la maternidad y la paternidad", insistió el Papa dirigiéndose a los peregrinos polacos durante los saludos. También los instó a "acoger y defender a cada niño concebido".
Durante su catequesis, el pontífice enfatizó que la procreación también implica "comprometerse con una economía solidaria, buscar el bien común [...], respetar y cuidar la creación, y ofrecer consuelo". Para el Papa, la vida "debe ser alimentada constantemente: requiere un cuidado que la sostenga, la energice, la preserve y la revitalice".
Confiando en Dios
Ante la gran multitud que llenó la Plaza de San Pedro, el pontífice peruano-estadounidense expresó su convicción de que la vida no es "un paréntesis entre dos noches eternas". Instó a la gente a "confiar en el Dios de la vida", a quien describió como "un Padre que nos creó porque nos quiso con amor y quiere que seamos felices".
Mientras que las relaciones humanas están plagadas de "celos, envidia, sangre [...], el instinto ciego de violencia en las guerras, la discriminación, el racismo y las múltiples formas de esclavitud", la lógica de Dios "es muy diferente", afirmó León XIV. Dios es "fiel" y "nunca se cansa de apoyar a la humanidad".
Esta audiencia tuvo lugar la víspera de la partida del Papa para su primer viaje internacional, que lo llevará a Turquía y Líbano del 27 de noviembre al 2 de diciembre. Al final del encuentro, León XIV habló de este viaje a "estos países ricos en historia y espiritualidad", pidiendo a los fieles que lo acompañaran en la oración.












