La devoción de Fernando a su santo patrón ilumina su trabajo, su familia y toda su vida<br>
Fernando Simón-Moretón lleva la abogacía en los genes. Aprendió de su padre a defender la justicia ante los tribunales humanos en Salamanca.
Buscando el orden y la concordia con su trabajo, se siente muy identificado con el patrón de Salamanca, san Juan de Sahagún.












