Los fenómenos místicos son reconocidos por la Iglesia católica, pero siguen siendo "secundarios y no esenciales" para comprender la santidad, afirmó el papa León XIV el 13 de noviembre de 2025 a los participantes en un seminario dedicado a la mística en Roma. "Lo más importante en la vida mística es la comunión con Dios", insistió.
Esta semana, el Dicasterio para las Causas de los Santos organizó en Roma su seminario anual, dedicado este año al tema: "La mística. Los fenómenos místicos y la santidad". Tras tres días de conferencias, los estudiantes, investigadores y postuladores (personas que promueven la causa de un futuro santo en un proceso de canonización o beatificación) fueron recibidos por el papa León XIV en la sala Pablo VI, en el Vaticano.
Retomando el tema del seminario, el Papa subrayó la importancia que la Iglesia católica concede a la mística, al tiempo que recordó que los acontecimientos excepcionales a través de los cuales se manifiesta —éxtasis, aflicciones o visiones, por ejemplo— siguen siendo "secundarios y no esenciales". "Lo más importante en la vida mística —insistió— es la comunión con Dios".
Por eso, precisó, estos fenómenos extraordinarios no son "indispensables para reconocer la santidad" de una persona. Solo pueden ser reconocidos como auténticamente virtuosos si están "ordenados a la edificación de toda la Iglesia" y, por lo tanto, no contradicen lo que se transmite en la Biblia y en la tradición de la Iglesia.
El Papa citó a Santa Teresa de Ávila (1515-1582), conocida por sus éxtasis, quien afirmaba que la perfección no reside "en la dulzura interior, en los grandes acontecimientos, en las visiones o en el espíritu de profecía, sino en la perfecta conformidad de nuestra voluntad con la de Dios".
León XIV hizo entonces un llamamiento a adoptar un enfoque equilibrado ante los fenómenos místicos: "Del mismo modo que no hay que promover las causas de canonización únicamente en presencia de fenómenos excepcionales, hay que velar por no penalizarlas si esos mismos fenómenos caracterizan la vida de los Siervos de Dios".
Reconociendo que algunas manifestaciones místicas "pueden ser engañosas", el Papa invitó a basarse en el magisterio, la teología y la espiritualidad para discernir su autenticidad. Por último, animó a todos los que trabajan en las causas de beatificación y canonización a "imitar a los santos".
En Léon XIV, retrato de un papa peruano (2025, Fayard), la teóloga Véronique Lecaros da testimonio de la "actitud muy pragmática" que adoptaba el padre Robert Francis Prevost ante las supuestas visiones y mensajes del más allá en la época en que era misionero en Perú. Uno de sus amigos, César Piscoya, recuerda haberle oído decir: "Piensa que ciento tres veces estas visiones provienen de la imaginación, es posible que a la ciento cuarta vez sea un mensaje inspirado...".










