separateurCreated with Sketch.

La música que acerca a Dios según el compositor Masarnau

coro
whatsappfacebooktwitter-xemailnative
Patricia Navas - publicado el 12/11/25
whatsappfacebooktwitter-xemailnative
Las obras, pedagogía e ideas sobre un “verdadero idioma de ángeles” que dejó un gran artista en proceso de beatificación

¿Conoces esa música que acerca a Dios uniendo virtud y belleza? Enseñó sobre ella el reconocido compositor romántico Santiago de Masarnau a través de sus obras musicales, sus escritos y su pedagogía.

En uno de sus artículos publicada en la revista “El Artista” el año 1835, este artista español, reconocido hoy como venerable por la Iglesia católica, profetizaba que esa música “verdadero idioma de ángeles llegaría a serlo de hombres”.

A ello se entregó en cuerpo y alma tras vivir una profunda experiencia de conversión en París la Cuaresma del año 1838.

Desde entonces dedica a esa “música divina” todo su talento, mostrado desde su infancia, y sus amplios conocimientos, adquiridos en años de estudio con los mejores compositores de su época.

Para conseguirla, forma coros, compone música religiosa y desarrolla, aplica y difunde un método pedagógico.

Música que eleva

Masarnau quiere ofrecer una música que logre “inspirar, elevar la imaginación, dilatar el alma, en una palabra, cambiar la esencia del hombre convirtiendo uno de hueso y carne en otro de éter y fuego”.

No se trata de un entretenimiento, una distracción, una demostración para admirar a un artista o un mero objeto de lucro.

Lo resume la doctora en musicología Beatriz García Álvarez de la Villa en el artículo “Santiago de Masarnau: pensamiento crítico del romanticismo cristiano”, editado por la Sociedad de San Vicente de Paúl en España.

Según Masarnau, el intérprete debe sentir lo que trata de transmitir. “Es indispensable para sentir estar dotado de cierta elevación de ideas, cierta pureza de corazón; cierta fe en la virtud”, enseña.

Y debe expresarlo de manera directa y sencilla. “En igualdad de circunstancias, el que cante o toque con más naturalidad y sencillez debe merecer la preferencia”, opinaba.

En esta música, la palabra fija determina la idea, mientras que la música la inspira. Eso ayuda a elevar el pensamiento y propicia la comunión y la paz. Santiago lo expresaba así: “Las palabras son el alma de la música vocal, y el principal mérito de esta consiste en la expresión de aquellas”.

Este tipo de arte lo hace posible: “el alma, en el acto de recogimiento, contempla la belleza divina que irradia de Dios”, escribe en su diario el músico español.

La transformación de Santiago

La conversión de Masarnau transformó su faceta profesional. Su música, con su capacidad de elevar a la persona y a la sociedad, quedó al servicio de la liturgia.

Sus “Letrillas religiosas puestas en música” y sus misas son algunas de las muchas obras de música sacra que compuso en esa época:

Su transformación espiritual cambió totalmente su vida: a partir de entonces, Santiago la convirtió en oración y optó por dar preferencia en ella a los pobres.

Se dedicó a enseñar música especialmente a los hijos de familias con pocos recursos económicos convencido de que “hay que elevar al hombre al nivel del arte en la educación”. En sus coros y clases potenciaba el desarrollo afectivo, estético y cognitivo de sus alumnos y alumnas.

En un artículo en la revista El Artista destacó el potencial de este servicio social al comentar un concierto de unos 6.000 niños pobres de escuelas parroquiales en la catedral de Londres el año 1833.

“No es posible dejar de conmoverse profundamente al oír ciertos versículos y sobre todo el salmo 99 de la vulgata latina o 100 del texto hebreo: Jubilate Deo omnis terra, cuyas ideas se adaptan de tal modo a esta ocasión que parece escrito expresamente para ella”.

Además, Masarnau visitaba periódicamente hogares de personas necesitadas para ayudarlas.

Se comprometió con la Sociedad de San Vicente de Paúl, que acabó introduciendo en España el año 1849 y presidiendo en el país.

¿Te ha gustado leer este artículo? ¿Deseas leer más?

Recibe Aleteia cada día.

Apoye Aleteia

Usted está leyendo este artículo gracias a la generosidad suya o de otros muchos lectores como usted que hacen posible este maravilloso proyecto de evangelización, que se llama Aleteia.  Le presentamos Aleteia en números para darle una idea.

  • 20 millones de lectores en todo el mundo leen Aletiea.org cada día.
  • Aleteia se publica a diario en siete idiomas: Inglés, Francés, Italiano, Español, Portugués, Polaco, y Esloveno
  • Cada mes, nuestros lectores leen más de 45 millones de páginas.
  • Casi 4 millones de personas siguen las páginas de Aleteia en las redes sociales.
  • 600 mil personas reciben diariamente nuestra newsletter.
  • Cada mes publicamos 2.450 artículos y unos 40 vídeos.
  • Todo este trabajo es realizado por 60 personas a tiempo completo y unos 400 colaboradores (escritores, periodistas, traductores, fotógrafos…).

Como usted puede imaginar, detrás de estos números se esconde un esfuerzo muy grande. Necesitamos su apoyo para seguir ofreciendo este servicio de evangelización para cada persona, sin importar el país en el que viven o el dinero que tienen. Ofrecer su contribución, por más pequeña que sea, lleva solo un minuto.