Desde tiempos antiguos, los signos visibles han ayudado al ser humano a comprender y vivir las realidades invisibles de la fe. Entre ellos, el santo crisma ocupa un lugar especial: es un símbolo de consagración, identidad y envío.
Este aceite perfumado, consagrado solemnemente por el obispo, no solo representa la acción del Espíritu Santo, sino que hace presente su fuerza transformadora. A través de él, Dios marca a sus hijos, los fortalece y los envía a irradiar su amor en el mundo.
En este video te invitamos a descubrir el profundo significado del Santo Crisma y su presencia en los principales sacramentos de la Iglesia.









