separateurCreated with Sketch.

 ¿Es bueno hablar con groserías en la pareja cotidianamente?

pareja
whatsappfacebooktwitter-xemailnative
Karen Hutch - publicado el 10/11/25
whatsappfacebooktwitter-xemailnative
Aunque para muchos las palabras altisonantes, mejor conocidas como groserías son de lo más común, ¿qué tan bueno es decirselas a la pareja cotidianamente? 

CAMPAÑA DE NAVIDAD 2025

Para ayudar a Aleteia a continuar su misión, haz una donación. De este modo, el futuro de Aleteia será también el tuyo.

Deseo donar en 3 clics

A veces el amor suena dulce, y otras… un poco rudo. Hay parejas que se dicen groserías entre risas, como una forma de juego o complicidad, inclusive en el diálogo común. Pero también hay quienes sienten que esas mismas palabras pueden herir o romper el respeto. 

Entonces, ¿hasta qué punto está bien hablarse con groserías en la pareja? Tal vez no se trate solo de las palabras, sino de lo que hay detrás: cariño, confianza o, por el contrario, falta de cuidado en la forma de comunicarse.

¿Cuándo se cruza la línea entre la confianza y la agresión?

Cette insidieuse manie qui détruit le couple

Aunque suene extraño, hay parejas que se hablan con groserías como una forma de cariño. Frases como “eres un tonto, te amo igual” o “¡qué bruta te ves, amor!” pueden ser, en ciertos contextos, expresiones afectuosas o cómplices. En estos casos, las palabrotas no buscan ofender, sino romper la formalidad y crear un ambiente más relajado y auténtico.

Varios estudios en comunicación sugieren que las personas que usan groserías tienden a ser más sinceras y espontáneas. Cuando ambos miembros de la pareja comparten ese tipo de lenguaje y lo entienden como parte de su dinámica, las groserías pueden fortalecer la complicidad y hasta generar momentos de humor.

Sin embargo, es importante la reacción de ambos, ya que a lo mejor uno de los dos puede sentirse cómodo hablando con palabras altisonantes, mientras que el otro no esté de acuerdo y se puede llegar a sentir incómodo. 

Cuando las groserías se convierten en agresión

El problema aparece cuando las palabras dejan de ser un juego y se transforman en una herramienta para herir. No todas las groserías se dicen con amor; a veces, detrás de una palabra "graciosa", se esconde desprecio, enojo o falta de control emocional.

Cuando se utilizan en medio de discusiones, burlas o para señalar defectos, las groserías pueden erosionar lentamente el respeto y la autoestima de la otra persona.

El tono, la intención y el momento lo cambian todo. Una misma palabra puede sonar afectuosa o violenta, dependiendo de cómo y cuándo se diga.

Por eso, es importante que las parejas aprendan a reconocer los límites: si algo hiere o incomoda, no se debe justificar con frases como "así hablo yo" o "no te lo tomes tan en serio". El respeto nunca debería ser negociable.

El papel del respeto y los límites

Cada pareja tiene su propio lenguaje. Lo que para algunos suena ofensivo, para otros puede ser parte de su humor compartido. Lo importante es establecer acuerdos claros y respetar las sensibilidades del otro.

Si una persona se siente incómoda con ciertas palabras, lo sano es poder decirlo sin miedo ni burlas. La comunicación efectiva no se trata de evitar todos los temas delicados, sino de saber abordarlos con empatía.

Un vínculo sano se basa en el respeto mutuo. Hablar con cariño no significa ser exageradamente dulce o formal; significa cuidar las palabras sabiendo que tienen poder. En una relación, el amor se demuestra también en cómo elegimos expresarnos.

Construir no destruir

Happy couple

Por último, el doctor John Gottman, ha hablado sobre algunos hallazgos que destruyen una relación, los cuales ha nombrado como los cuatro jinetes del apocalipsis. Uno de ellos aborda el tema de hablar al otro con ofensas, burlas e incluso humillaciones. 

Por lo tanto, como pareja deben llevar al frente la bandera de respeto, para poder construir una sana relación de pareja, en donde ambos encuentren fortaleza y amor. 

¿Te ha gustado leer este artículo? ¿Deseas leer más?

Recibe Aleteia cada día.

Apoye Aleteia

Usted está leyendo este artículo gracias a la generosidad suya o de otros muchos lectores como usted que hacen posible este maravilloso proyecto de evangelización, que se llama Aleteia.  Le presentamos Aleteia en números para darle una idea.

  • 20 millones de lectores en todo el mundo leen Aletiea.org cada día.
  • Aleteia se publica a diario en siete idiomas: Inglés, Francés, Italiano, Español, Portugués, Polaco, y Esloveno
  • Cada mes, nuestros lectores leen más de 45 millones de páginas.
  • Casi 4 millones de personas siguen las páginas de Aleteia en las redes sociales.
  • 600 mil personas reciben diariamente nuestra newsletter.
  • Cada mes publicamos 2.450 artículos y unos 40 vídeos.
  • Todo este trabajo es realizado por 60 personas a tiempo completo y unos 400 colaboradores (escritores, periodistas, traductores, fotógrafos…).

Como usted puede imaginar, detrás de estos números se esconde un esfuerzo muy grande. Necesitamos su apoyo para seguir ofreciendo este servicio de evangelización para cada persona, sin importar el país en el que viven o el dinero que tienen. Ofrecer su contribución, por más pequeña que sea, lleva solo un minuto.