León XIV, en la celebración del 9 de noviembre de 2025 en la basílica de San Juan de Letrán, afirmó que solo con humildad, paciencia y la ayuda de Dios se forma una verdadera comunidad de feCAMPAÑA DE NAVIDAD 2025
Para ayudar a Aleteia a continuar su misión, haz una donación. De este modo, el futuro de Aleteia será también el tuyo.
Deseo donar en 3 clics
"La historia milenaria de la Iglesia nos enseña que solo con humildad y paciencia se puede construir, con la ayuda de Dios, una verdadera comunidad de fe", aseguró León XIV al celebrar el 9 de noviembre de 2025 en la basílica de San Juan de Letrán la solemnidad de la dedicación de la catedral de la diócesis de Roma. Recordando que su construcción se llevó a cabo "a petición del emperador Constantino, una vez concedida a los cristianos, en 313, la libertad de profesar su fe y practicar su culto", el Papa tejió la metáfora arquitectónica invitando a los fieles a construir su vida sobre la "roca de Cristo".
En una basílica de Letrán repleta de representantes de las parroquias romanas, el obispo de Roma recordó que esta "Madre de todas las Iglesias" es mucho más que un monumento y un recuerdo histórico. Es "el signo de la Iglesia viva, edificada con piedras escogidas y preciosas en Jesucristo, piedra angular", precisó citando las palabras del ritual de dedicación de los nuevos altares.
Recordando, a raíz del Concilio Vaticano II, que todos los fieles constituyen un "templo espiritual", el Papa estableció un paralelismo con la construcción de esta catedral, que ha podido atravesar siglos de historia gracias a los obreros que supieron excavar "una base suficientemente sólida" en este lugar.
"Nosotros también, obreros de la Iglesia viva, antes de poder erigir estructuras imponentes, debemos excavar en nosotros mismos y a nuestro alrededor para eliminar cualquier material inestable que pueda impedirnos alcanzar la roca desnuda de Cristo", explicó el Papa, invitando a volver constantemente a Jesús. "De lo contrario, correríamos el riesgo de sobrecargar con una estructura pesada un edificio con cimientos frágiles", advirtió.
Perseverar en la "obra" del Sínodo
"Al trabajar con todas nuestras fuerzas al servicio del Reino de Dios, no seamos apresurados ni superficiales: profundicemos, liberándonos de los criterios del mundo que, con demasiada frecuencia, exige resultados inmediatos, porque no conoce la sabiduría de la espera", pidió León XIV. Explicó que esta metáfora de la obra se aplica especialmente a "esta fase de puesta en práctica del Sínodo, en la que lo que ha madurado a lo largo de años de trabajo debe pasar por la confrontación y la verificación sobre el terreno".
"En la historia del majestuoso edificio en el que nos encontramos, ha habido momentos críticos, pausas, correcciones de proyectos en curso. Sin embargo, gracias a la tenacidad de quienes nos precedieron, podemos reunirnos en este maravilloso lugar", explicó el Papa. Del mismo modo, "en Roma, a costa de muchos esfuerzos, hay un gran bien que crece. No dejemos que las dificultades nos impidan reconocerlo y celebrarlo, para alimentar y renovar nuestro impulso", insistió León XIV.
Insistiendo en la importancia de cuidar la liturgia, el obispo de Roma pidió "que se vele por que la sencilla belleza de los ritos pueda expresar el valor del culto para el crecimiento armonioso de todo el Cuerpo del Señor".
Esta misa brindó al obispo de Roma la oportunidad de visitar "su" catedral por tercera vez desde el inicio de su pontificado, tras la misa celebrada con motivo de su toma de posesión el pasado 25 de mayo y la liturgia de la palabra organizada el 19 de septiembre para la asamblea diocesana.