El Padre Daniel Trujillo nos invita a profundizar en cómo el perdón de los pecados ha sido una de las manifestaciones más profundas del amor y la misericordia de Dios hacia la humanidad. A través de Jesucristo, Dios no solo ofreció el perdón a los hombres, sino que instituyó un medio concreto para que ese perdón continuara obrando en el mundo: el sacramento de la Reconciliación.
En este sacramento, la Iglesia, guiada por el Espíritu Santo, cumple la misión confiada por Cristo de reconciliar a los pecadores con Dios y con la comunidad.










