CAMPAÑA DE NAVIDAD 2025
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La popular frase de Halloween "hocus pocus" resulta extraña - a veces traducida al español como "abracadabra" - y, por lo general, se considera un conjunto de palabras sin sentido. Sin embargo, la frase se ha utilizado durante cientos de años y muchos afirman que su origen fue un juego fonético con las palabras del sacerdote durante la Misa católica.
La frase fue utilizada por primera vez durante el siglo XVII por magos y prestidigitadores públicos, así como por malabaristas. La frase tenía como objetivo confundir al público y proporcionar al artista la distracción necesaria para realizar un truco. También aportaba más "credibilidad" a su hazaña, haciendo creer al público que había algún otro poder involucrado.
Hoc est corpus
Durante este mismo período, John Tillotson, arzobispo de Canterbury, afirmó que:
"Con toda probabilidad, esas palabras comunes de malabarismo, hocus pocus, no son más que una corrupción de hoc est corpus, a modo de ridícula imitación de los sacerdotes de la Iglesia de Roma en su truco de la transubstanciación".
Según la mayoría de los historiadores, esta proposición de Tillotson no parece tener ninguna base histórica. The Word Detective explica:
"Sin embargo, todas las pruebas disponibles indican que 'hocus pocus' apareció por primera vez como nombre propio, el nombre artístico de un mago concreto que alcanzó gran renombre en Inglaterra durante el reinado de Jacobo I (1567-1625). Evidentemente, el Sr. Hokus Pocus tomó su nombre del conjuro sin sentido que repetía durante su actuación, algo así como 'Hocus pocus, tontus talontus, vade celeriter jubeo', que en realidad no significaba nada, pero distraía eficazmente la atención de su público de sus juegos de manos. Tal era la fama de este personaje que los magos han utilizado su conjuro desde entonces, y 'hokus pokus' se ha convertido en sinónimo de engaño o trampa".
Básicamente, aunque 'hocus pocus' suena parecido a las palabras en latín que dice el sacerdote en la consagración, no hay pruebas sólidas de que la frase se haya creado para parodiar la Misa católica.
Si tú o tu hijo usan esta frase, no se preocupen porque no se están burlando de las palabras que se dicen en la Misa.











