En su primer Motu Proprio, publicado el 6 de octubre de 2025, el Papa León XIV moderó la centralización de la gestión de los activos financieros del Vaticano, que se había llevado a cabo durante el gobierno de Francisco, en beneficio del Instituto para las Obras de Religión (IOR), el banco de inversiones del Vaticano. Estableció una responsabilidad compartida —Coniuncta cura, nombre del Motu Proprio— con la otra importante institución financiera del Vaticano, la Administración del Patrimonio de la Sede Apostólica (APSA).
El 23 de agosto de 2022, Francisco emitió un rescripto titulado "Instrucción sobre la Administración y Gestión de las Actividades Financieras y la Liquidez de la Santa Sede y de las Instituciones Relacionadas con ella", en el que ordenó que la gestión de todos los activos financieros y la liquidez pertenecientes a las entidades vaticanas se confiara al IOR. Según una fuente vaticana, la medida tuvo una mala acogida en el pequeño estado y fue mal aplicada en la práctica, especialmente por la APSA, el banco central del Vaticano.
El Papa León XIV decidió restablecer el equilibrio derogando el rescripto de Francisco en su Motu Proprio Coniuncta Cura. El IOR ya no es responsable exclusivo de la gestión de todos los activos financieros, como ocurría anteriormente. A partir de ahora, se invita a la APSA a utilizar de forma general los servicios del IOR para realizar sus inversiones, a menos que los organismos competentes [...] consideren más eficiente o ventajoso recurrir a intermediarios financieros establecidos en otros Estados.
Esta decisión, por lo tanto, no revierte por completo las disposiciones establecidas por Francisco, ya que León XIV parece animar a la APSA a favorecer al IOR. También mantiene lo establecido en la constitución apostólica Praedicate Evangelium —la gran reforma de la Curia Romana del pontífice argentino, que entró en vigor en junio de 2022—, que establece que la ejecución de las operaciones financieras de la APSA pasa por el IOR.
En su Motu Proprio, León XIV también destaca el papel esencial del Comité de Inversiones, organismo creado por Francisco el 19 de julio de 2022, encargado de supervisar la política de inversiones de la Santa Sede desde la perspectiva de la rentabilidad, el respeto a la Doctrina Social de la Iglesia y el desarrollo sostenible. Este comité, presidido por el cardenal Kevin Farrell e integrado por cuatro expertos financieros laicos nombrados por el Papa, podrá ahora decidir si la APSA debe recurrir a otros intermediarios financieros establecidos en otros estados.
Aparte de la APSA, sin embargo, el Motu Proprio de León XIV no menciona las "instituciones vinculadas a la Santa Sede" que también se vieron afectadas por el rescripto de Francisco en 2022 y que por tanto tuvieron que entregar sus inversiones a la gestión exclusiva del IOR.
En su entrevista con Elise Ann Allen, publicada el 18 de septiembre, el pontífice expresó su confianza en la situación económica de la Santa Sede: "La situación mejorará, pero debemos continuar el proceso de reforma iniciado por Francisco", afirmó. También consideró que el Vaticano podría haber "enviado un mensaje equivocado" y desalentado a ciertos donantes en el pasado.








