La Iglesia Católica celebra a los tres arcángeles el 29 de septiembre, destacando su papel como servidores fieles que colaboran en el plan de salvación. Su devoción sigue viva entre los creyentes, quienes los invocan en busca de protección, guía, sanación y claridad espiritual.
Los tres arcángeles principales, san Miguel, san Gabriel y san Rafael pertenecen a la misma jerarquía celestial, pero cada uno cumple una misión específica que refleja distintos aspectos de la acción de Dios en el mundo.










