La historia de las congregaciones femeninas está marcada por "mujeres fuertes y valientes que no dudaron en asumir riesgos", declaró el Papa León XIV el 22 de septiembre de 2025 durante una audiencia con religiosas de cuatro congregaciones que celebraban sus capítulos generales. Este encuentro reunió a las Carmelitas Descalzas de Tierra Santa, las Hermanas de Santa Catalina, Virgen y Mártir, las Misioneras Salesianas de María Inmaculada y las Hermanas de San Pablo de Chartres.
Durante la audiencia celebrada en el Aula del Consistorio Vaticano, el Papa rindió homenaje a la memoria de "mujeres extraordinarias que misionaron en tiempos difíciles" y que "se enfocaron en la miseria moral y material de los sectores más abandonados de la sociedad". Señaló que "estaban dispuestas a arriesgar sus vidas, incluso hasta perderlas, víctimas de la brutal violencia en tiempos de guerra".
León XIV señaló que "la fuerza de la fidelidad" a la vocación religiosa proviene de la relación con Cristo, mantenida por "la experiencia milenaria de la Iglesia: la ascesis, la oración, los sacramentos, la intimidad con Dios, con su Palabra, con las cosas de arriba".
"Si nos confiamos a Él, si permanecemos unidos a Él, suceden cosas grandes, precisamente a través de nuestra pobreza", explicó el pontífice, quien reiteró que la Iglesia y el mundo "necesitan mujeres generosas".
El Papa se dirigió en particular a los Carmelitas de Tierra Santa, quienes llevan a cabo una delicada misión contemplativa en estos tiempos de guerra. "Es importante lo que hacen, mediante su presencia vigilante y silenciosa en lugares lamentablemente desgarrados por el odio y la violencia, mediante su testimonio de confiado abandono en Dios, mediante su constante oración por la paz", insistió.
Caída de las vocaciones religiosas en todo el mundo
Esta nueva audiencia del Papa con las monjas se produce en un contexto de descenso demográfico en la mayoría de las congregaciones femeninas.
Así, según el Anuario Estadístico de la Santa Sede, Europa perdió casi 80.000 monjas en un periodo de 10 años, entre 2011 y 2021, lo que equivale a más de una cuarta parte de su plantilla. Esta drástica caída no explica, por sí sola, el descenso general del número de monjas en todo el mundo (-104.248 monjas entre 2011 y 2021).
El descenso se nota también en América –las estadísticas abarcan América del Norte y del Sur–, con una caída de casi el 24% en el número de monjas, pasando de unas 190.000 a unas 145.000, y en Oceanía, con una caída del 28%, pasando el número de monjas de 8.600 a 6.200.
Por otro lado, Asia está progresando, con un aumento de casi el 5% en el número de monjas (de 167.000 en 2011 a 175.000 en 2021), y especialmente África, el principal polo de progresión, con un incremento de más del 20%. En este continente, el número de monjas aumentó de casi 68.000 a casi 82.000 durante la década en cuestión.










