No se trata solo de no mentir, levantar falso testimonio puede acabar con una persona en todo sentido, de ahí la graves consecuencias de este terrible pecado.
Cuando éramos niños - al menos la mayoría de nosotros - aprendimos de memoria los Diez Mandamientos de la Ley de Dios. Para un infante de 8 años quedaba claro que no debía mentir, pero escuchar sobre "levantar falso testimonio" y sus consecuencias requería una buena explicación.












